19 de mayo de 2022

Santa Fe 24 Horas

Portal de Noticias

Viernes 13: por qué se considera de mala suerte y cómo llegó a serlo

Al igual que cruzarse con un gato negro y romper un espejo, la noción de una fecha que puede traer desgracias está profundamente arraigada.

Al menos una vez al año, las fechas del calendario se alinean y dejan un viernes 13 para la sociedad. Muchos consideran que esta fecha trae consigo una serie de eventos desafortunados y grandes desgracias, pero ¿cuál es un verdadero origen?

La desconfianza a un gato negro o a romper un espejo, por ejemplo, se remonta a siglos atrás y muchos creen que se origina en el Código de Hammurabi que, según los informes, creó una ley 13 de sus códigos legales escritos. Sin embargo, en realidad, esto fue solo un error cometido por uno de los traductores que simplemente omitió una línea de texto.

Si bien aún no se precisó de dónde surgen tales supersticiones, lo que sí se sabe es que tanto el viernes como el número 13 fueron considerados como representaciones de mala suerte a lo largo del tiempo y cultura tras cultura.

Tenemos 12 meses por año, 12 signos del zodíaco, 12 horas al día e incluso 12 días de Navidad, una prominencia derivada de la influencia histórica del Nuevo Testamento de la Biblia y otras tradiciones judeocristianas.

En tanto, la asociación negativa de este día tiene específicamente una combinación de orígenes religiosos y culturales. Algunos cristianos creen que es de mala suerte porque fue el día de la semana en que Jesús fue crucificado. En los siglos XIV y XV, personajes y escritores prominentes comenzaron a denunciar públicamente ese día con poco contexto sobre el porqué. “Los Cuentos de Canterbury” de George Chaucer describe el viernes como “un día de desgracia” y el dramaturgo Robert Greene definió la “friday-face” o “rostro de viernes” como “una mirada triste de consternación o angustia”.

Ciencia detrás de la creencia

Los psicólogos de la Universidad Estatal de Kansas dicen que las supersticiones se tratan de tratar de controlar el propio destino. De hecho, se sabe que las personas acuden a las creencias para tratar de lograr el resultado deseado o para ayudar a aliviar la ansiedad. Un ejemplo de esto son los artistas y atletas que hacen rituales específicos antes de un gran evento. Algo así como una cábala.

Un estudio de 2010 realizado por el psicólogo Stuart Vyse, por su parte, probó a un grupo de personas en diversas tareas de memoria. Los participantes -a quienes se les permitió llevar sus amuletos con ellos- se desempeñaron mejor en las pruebas de memoria que las personas a quienes les quitaron sus amuletos. “Todo tiene que ver con ese refuerzo de confianza de ‘bajo costo’”, dijo Vyse.