El vicedecano de la Facultad de Medicina de la UNR y especialista en infectología, el doctor Damián Lerman, advirtió que los casos de sarampeón están aumentando a nivel nacional y que la situación ya comienza a tener repercusiones locales. Según explicó en RadioInforme3 en Cadena 3 Rosario, la alerta no sorprende, ya que los niveles de vacunación vienen siendo históricamente bajos en Argentina.
Lerman señaló que los extremos de la vida son los más vulnerables, sobre todo los niños y las personas con enfermedades crónicas. “El sarampión es muy contagioso y puede traer complicaciones pulmonares, neurológicas e incluso la muerte”, destacó, y agregó que la baja cobertura de vacunas agrava la situación y complica el pronóstico a futuro.
El especialista precisó que en Rosario y la provincia de Santa Fe, la cobertura de la segunda dosis de la triple viral ronda apenas el 50%, cuando lo recomendable es alcanzar el 95%. Esto significa que “uno de cada dos niños está sin protección completa”, un dato que Lerman calificó de “impresionante y preocupante”.
Consultado sobre la relación entre la aparición de brotes y sectores más vulnerables, Lerman aclaró que las enfermedades infecciosas pueden afectar a cualquier persona, pero que quienes viven en condiciones socioeconómicas más desfavorables sufren con mayor intensidad. Por ello, insistió en la necesidad de un sentido colectivo y la intervención activa del Estado.
El infectólogo también advirtió que otras enfermedades prevenibles como la rubéola o la tosferina podrían reaparecer si no se mantiene la cobertura de vacunación. Recordó que la pandemia y la difusión de desinformación contribuyeron a la disminución de la inmunización y a la formación de “una grieta” entre quienes confían en las vacunas y quienes no.
Finalmente, Lerman recomendó a la población acercarse a los centros de vacunación habilitados, especialmente desde el 9 de marzo, cuando se adelantará la campaña antigripal. Los grupos priorizados serán niños de 6 a 24 meses, mayores de 65 años, trabajadores de la salud y personas con comorbilidades, aconsejando además completar todas las vacunas que falten para garantizar la protección individual y colectiva.