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Santafesina estafó por $273 millones a una constructora, le dieron domiciliaria y se fugó

Este lunes se solicitó la declaración de rebeldía de Daiana Romina Baudino luego de que no se presentara en Tribunales. La mujer cumple condena en libertad, bajo medidas de conducta, por haber formado parte de la millonaria defraudación a una empresa de ingeniería de Monte Vera.

Baudino fue condenada en julio del año pasado por el juez Pablo Spekuljak, quien le impuso 3 años de prisión como miembro de una asociación ilícita y coautora de estafas reiteradas. Firmó un juicio abreviado en el que admitió su responsabilidad, pagó una multa y entregó un automóvil en concepto de reparación.

Debido a la falta de antecedentes, Budino pudo recuperar su libertad y cumplir la condena de forma condicional, bajo el estricto cumplimiento de una serie de reglas de conducta, monitoreada por la Agencia de Medidas No Privativas de la Libertad. Dicho organismo detectó que Budino no se encontraba en su domicilio, y notificó a la Oficina de Gestión Judicial (OGJ), a la fiscalía y a su abogado.

La mujer fue intimada y citada a una audiencia agenda para este lunes por la mañana, a la cual no acudió. A raíz de esto, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) solicitó que se la declare en rebeldía, y también perdió el patrocinio del defensor particular Pedro Busico.

Millonaria estafa

La fiscal Barbara Ilera, de la Unidad de Delitos Complejos, comandó la investigación que surgió a raíz de la denuncia de los directivos de la constructora, quienes en un primer momento demandaron a la tesorera por tentativas de estafa y falsificación de firma. Una auditoría interna les confirmó que la defraudación había sido más grave.

La pesquisa estableció que la empresa fue estafada por una asociación ilícita comandada por su tesorera, Lucila Palao Chartano, quien entre junio de 2022 y agosto de 2023 se habría quedado con más de 271 millones de pesos.

Palao Chartano, señalada como jefa de la banda, fue imputada por haber sustraído cheques de los que era titular la constructora, falsificado la firma del presidente de la compañía e insertado como beneficiarios a los miembros del grupo criminal.

Con cheques

Según la investigación, la tesorera manipuló los registros contables para que en el sistema informático de la empresa las chequeras quedaran registradas como utilizadas para saldar deudas con proveedores. Desde la fiscalía explicaron que, para evitar ser descubierta, la mujer luego canceló las operaciones.

Baudino y otros miembros de la asociación ilícita -algunos ya fueron condenados, otros no-, se encargaron de recibir los cheques y cobrarlos, depositándolos en sus cuentas personales o endosándolos a nombre de terceros. Se corroboró que ninguno brindó contraprestaciones por los pagos.

Gentileza El Litoral