En un contexto de fuerte tensión para la industria siderúrgica, Acindar volverá a detener parte de su producción en su planta de Villa Constitución, Santa Fe, debido a la caída de ventas y al exceso de stock acumulado en los últimos meses.
La medida implicará el apagado de los hornos de la acería entre el lunes y el jueves de la próxima semana, con reanudación de la actividad recién el viernes, en una decisión que la compañía enmarca en un proceso de adecuación a los niveles actuales de demanda.
Ajuste productivo en un mercado estancado
Según explicaron fuentes del sector, la decisión responde a un escenario en el que la producción siderúrgica se mantiene aproximadamente un 40% por debajo de los niveles registrados hasta 2023, afectada principalmente por la retracción de la construcción y de la actividad industrial.
En ese marco, la empresa busca evitar la acumulación de inventarios innecesarios. Entre enero y mayo se habrían generado cerca de 10.000 toneladas de stock excedente, producto de una demanda inferior a la proyectada inicialmente.
El objetivo del freno temporario es equilibrar la producción con el consumo real del mercado, en un contexto donde las ventas no muestran recuperación sostenida.

Impacto en la planta y organización del personal
La parada afectará principalmente a la acería, donde se produce el acero líquido y las palanquillas que luego se transforman en distintos productos mediante procesos de laminación.
Durante los cuatro días de inactividad, unos 200 trabajadores serán alcanzados por esquemas de vacaciones adelantadas o francos compensatorios, según informaron fuentes de la compañía.
La empresa cuenta con miles de empleados en sus distintas operaciones, aunque la medida se concentra específicamente en el sector de hornos de Villa Constitución.

Búsqueda de eficiencia y mayor orientación exportadora
Desde la compañía remarcan que el objetivo no es sólo ajustar la producción, sino también avanzar en un esquema de mayor eficiencia operativa y competitividad internacional.
En ese sentido, la estrategia de Acindar apunta a incrementar la participación de las exportaciones, especialmente hacia mercados regionales, en un contexto de demanda interna débil.
La firma también impulsa inversiones orientadas a la modernización de procesos y a la reducción de costos energéticos, con foco en la mejora de la competitividad y la reducción de la huella de carbono, un factor cada vez más relevante para mercados exigentes.
Un sector bajo presión
La siderurgia atraviesa un período de estancamiento generalizado, con menor actividad en comparación con años previos y fuertes desafíos vinculados a la caída del consumo interno.
En este escenario, las empresas del sector buscan readecuar sus estructuras productivas, sostener niveles mínimos de rentabilidad y abrir nuevos mercados externos como vía de compensación ante la debilidad del mercado local.
El nuevo freno en Villa Constitución vuelve a poner en evidencia la fragilidad del sector y la necesidad de ajustes constantes para sostener la operación en un contexto económico adverso.