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Santa Fe: investigan a empresa por simular importaciones y fugar 18 millones de dólares

La Justicia federal investiga una maniobra financiera que le permitió a una empresa, radicada en la ciudad de Santa Fe y señalada como “fantasma”, simular operaciones de comercio en el exterior y sacar del país una suma total de 18 millones de dólares.

La causa se originó a partir de una denuncia impulsada en 2021 por una empresa de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires -de logística, paquetería y servicios postales- que acusó a una firma santafesina, identificada como Neclar SRL y domiciliada en calle Necochea al 3800, haber utilizado una factura trucha con su CUIT para simular operaciones de importación.

La denuncia recayó inicialmente en el Juzgado Penal Económico N°5 de CABA y dos años después, por una cuestión de territorialidad, la causa pasó a tramitarse en la Fiscalía Federal N°1 de Santa Fe, a cargo de Gustavo Onel, con la colaboración de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac).

Por el caso, fueron procesados en 2025 tres hombres identificados como Esteban Luis Villa y Eduardo Javier M. como presuntos coautores de los delitos de lavado de dinero, infracciones al régimen penal cambiario y contrabando agravado; y Raimundo Osmar López Barro, acusado de ser el “instigador” de los hechos.

La semana pasada, la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario -a través de un fallo de las juezas Silvina María Andalaf Casiello y Elida Isabel Vidal- revocó los cargos contra Eduardo Javier M. y le dictó falta de mérito, por lo que la causa quedó con Villa y López Barro como únicos imputados de una trama financiera de la que aún quedan varios cabos sueltos.

Actualmente, la Fiscalía aguarda respuesta de un exhorto internacional remitido al Departamento de Justicia de Estados Unidos para determinar quien más pudo participar de las millonarias y oscuras maniobras.

Según estableció la investigación, la firma Neclar SRL se constituyó en 2018, con domicilio en la ciudad de Santa Fe, para realizar actividades del rubro de la construcción, transporte de cargas y venta al por mayor en comisión o consignación de mercaderías relacionadas al rubro constructor.

Sin capacidad económica ni operativa para funcionar, la firma no registró grandes volúmenes de dinero hasta el 2021 cuando entre abril y noviembre de ese año sus dos cuentas bancarias recibieron millonarias sumas de dinero provenientes de transferencias o depósitos realizados por empresas dedicadas al servicio de gestión de fondos -sin identificación del depositante- o con cuits inactivos sin que fuera posible detectar la causa o motivo que diera origen a tales acreditaciones. Tras recibir esos fondos, la “empresa” simuló operaciones de comercio en el exterior que le posibilitaron comprar dólares en el mercado oficial.

De acuerdo a lo establecido en la causa, Neclar SRL realizó 6.043 operaciones de compra de moneda extranjera (entre abril y noviembre del 2021) y se hizo 18.338.684 dólares y 12.000 euros que luego fueron transferidos a distintas empresas del exterior sin recibir ningún tipo de mercadería. El destino mayoritario fueron cuentas radicadas en los Estados Unidos, Hong Kong (China) y España.

A raíz del caso, se encuentran actualmente procesados Esteban Luis Villa, el socio fundador de Neclar SRL en 2018, y Raimundo Osmar López Barro, quien para la Justicia orquestó la compra de la firma en 2021, a través de un supuesto “prestanombre”.

La principal hipótesis de los investigadores apunta a que Villa, pese a que no figuraba como titular de la firma -durante el periodo en donde se hizo la millonaria fuga de dólares-, nunca formalizó legalmente su desvinculación ante organismos de control, como lo son el Registro Público de Comercio y la Afip (hoy Arca). Sumado a ello, la Fiscalía lo acusa de haber mantenido, pese al traspaso de la empresa, el control operativo de las cuentas que la firma tenía contratadas en un banco. De hecho, las direcciones IP utilizadas para las transacciones electrónicas estaban registradas a su nombre, consideraron en la Fiscalía.

López Barro, en tanto, quedó procesado por ser considerado el “cerebro” de la maniobra al haber presuntamente contactado a Eduardo Javier M. , a quien conocía por haber compartido un tiempo en prisión (ambos purgaron condenas por distintos delitos) para que figurara como el nuevo dueño de la empresa fantasma que canalizó la fuga de 18 millones de dólares al exterior.

¿De quién era ese dinero? Es la pregunta que se hacen en la Justicia federal y la cual mantiene viva la causa.

Gentileza Aire Digital