Los números preocupan a las autoridades del área de Control de la Municipalidad de Santa Fe los lunes de cada mes, cuando se procesan y luego se comunican públicamente los datos registrados en los operativos de tránsito que se realizan durante el fin de semana inmediatamente anterior.
El Litoral analizó los números de estos operativos durante todo marzo en la ciudad capital. A la luz de las conclusiones, algunas alarmas se encienden, o peor aún, toman un matiz rojo más preocupante.
Aún persiste una inconsciencia ciudadana instalada: beber alcohol antes de conducir un vehículo. Cabe recordar que en esta ciudad capital rige la ordenanza de alcohol cero al volante, y que se aplica.
Como informó días atrás este diario, una multa por alcoholemia positiva puede costar desde 237.880 pesos (de mínima) hasta 2.504.000 pesos (máxima). Y en esta contravención, para la cual no rige el pago voluntario, al monto definitivo de la sanción dineraria lo determina el Juez de Faltas municipal.
Datos duros
El mes pasado, relevando todos los operativos de control (N. del R.: se computa aquí el último fin de semana de febrero), fueron retenidos 791 vehículos: 138 automóviles y 653 motocicletas.
De ese total, más del 22 % fue por presencia de alcohol en sangre (alcoholemia positiva): fueron casi 180 los vehículos secuestrados por esta infracción. En las alcoholemias positivas predominan los automovilistas, en todos los fines de semana analizados.
Fueron 653 las motos retenidas, la gran mayoría por falta de documentación. Crédito: Archivo
El porcentual restante corresponde a la falta de documentación para circular y ausencia de dispositivos de seguridad (cascos, por ejemplo): 620 vehículos retenidos. En esta segunda contravención -conducir un vehículo sin la documental necesaria-, aparecen mayoritariamente las motos.
Findes «récord»
El fin de semana previo al lunes 17 de marzo, el municipio notificó que se retuvieron 203 vehículos en operativos de control: fueron 174 motos y 29 automóviles que «marcharon presos», al menos por un rato, al Corralón Municipal.
Durante ese fin de semana, además, del total de los autos retenidos, 22 fueron por arrojar resultados positivos de presencia de alcohol en sangre de su conductor. Y hubo 20 alcoholemias positivas en motociclistas.
Fueron 154 los motociclistas que recibieron el acta de infracción y la retención del vehículo por falta y/o irregularidad de documentación y de medidas de seguridad, y siete los conductores de autos por caer en esta misma contravención.
Además, el fin de semana inmediatamente anterior al lunes 22 marzo se computaron 192 vehículos en infracción en los operativos de control: 167 motos y 25 autos.
Del total de los automóviles retenidos, 23 fueron por arrojar resultados positivos de presencia de alcohol en sangre de su conductor, más otros 10 motociclistas por alcoholemias positivas.
Se secuestraron 157 motos por faltante o irregularidades de documentación necesarias para circular y ausencia de medidas de seguridad (casco protector), y dos autos por esta misma contravención. Fueron labradas 18 actas más, pero sin retenciones.
Finalmente, durante el mes de marzo la Dirección de Control retuvo a un remís y tres taxis por choferes no inscriptos y labró dos actas (sin retención) por falta de documentación.
Las zonas
Las zonas del ejido urbano donde se realizan los operativos de control nunca se anuncian antes de los reportes semanales. Por lo general, son «aleatorios». Siempre esto va cambiando, justamente, para que quienes incurran en una infracción, no evadan la presencia del control del Estado.
En algunas ocasiones los inspectores de tránsito se apuestan en las avenidas López y Planes, Aristóbulo del Valle, General Paz y Alte. Brown; en otras, están en Bv. Gálvez y Pellegrini, y en diferentes zonas de barrios como Mariano Comas, Candioti Norte y Sur, María Selva y Fomento 9 de Julio.
«Durante mucho tiempo los controles quedaron al libre albedrío. Eso es lo que desde la actual gestión a cargo del Dr. Juan Pablo Poletti estamos tratando de cambiar», le dijo a El Litoral Sebastián Mastropaolo, secretario de Gobierno, Control, Movilidad y Seguridad Ciudadana.
«Preocupa»
«El tránsito tiene muchas complejidades, pero a la gente es como que le cuesta un montón seguir las reglas. Es sólo no ingerir alcohol los fines de semana antes de conducir un vehículo: así de simple«, insistió en el concepto que nace no sólo de lo que establecen las normas vigentes, sino también del sentido común.
«Tenemos muchas alcoholemias positivas, es cierto. El tema nos preocupa muchísimo, y creemos que falta mucha educación en ese sentido. El ‘mapa’ es claro, al ver la cantidad de infractores y de vehículos secuestrados, y los números de testeos que dan presencia de alcohol en sangre», adujo Mastropaolo.
Fuente: El Litoral