22 de mayo de 2024

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Pastores no pudieron entrar a un pueblo de Santa Fe y celebraron misa en la ruta

En plena pandemia todos los intendentes y jefes comunales santafesinos vienen implementando estrictos controles a las personas que quieren ingresar a sus localidades. Y las fiscalizaciones suelen ser implacables, no hay excepción alguna para no acatar las normas de prevención del Covid-19. Esto lo vivieron en carne propia un grupo de pastores evangélicos y seguidores de la Iglesia Redentor a los que no se les permitió ingresar al templo de Carrizales (Clarke): en respuesta decidieron celebrar la misa en el medio de la ruta, en el ingreso a la localidad del sur provincial.

En medio de una jornada muy ventosa, los participantes se ubicaron en semicírculo en la banquina de la ruta y allí celebraron la ceremonia religiosa, munidos de barbijos y rodeados por los automóviles con los que procuraban ingresar a la localidad.
Los religiosos no pudieron entrar al pueblo al negárseles la entrada por no cumplir con las medidas sanitarias contra el coronavirus exigidas por los controles.

Ante el rechazo, los creyentes tomaron la decisión de bajarse de los autos en los que se trasladaban al lugar y celebrar la reunión (como les llaman a sus misas), sobre la misma ruta 10.

"Recibimos un llamado del presidente comunal de la localidad que nos decía que teníamos prohibido ingresar a Clarke", declaró el pastor Néstor Olchowij.

Los pastores denunciaron una discriminación religiosa. "Cuando nos dijeron que no podíamos entrar nos fuimos con los hermanos de la iglesia a la Ruta 10, en el ingreso al pueblo, y nos pusimos a adorar y orar a Dios ahí mismo", dijeron.

Carrizales (conocida comúnmente como Clarke) es una comuna ubicada en el Departamento Iriondo y a 117 kilómetros al sur de la capital provincial.

Pastores no pudieron entrar a un pueblo de Santa Fe y celebraron misa en la ruta

En medio de la pandemia todos los intendentes y jefes comunales santafesinos vienen implementando estrictos controles a las personas que quieren ingresar a sus localidades. Y las fiscalizaciones suelen ser implacables, no hay excepción alguna para no acatar las normas de prevención del Covid-19. Esto lo vivieron en carne propia un grupo de pastores evangélicos y seguidores de la Iglesia Redentor a los que no se les permitió ingresar al templo de Carrizales (Clarke): en respuesta decidieron celebrar la misa en el medio de la ruta, en el ingreso a la localidad del sur provincial.

En medio de una jornada muy ventosa, los participantes se ubicaron en semicírculo en la banquina de la ruta y allí celebraron la ceremonia religiosa, munidos de barbijos y rodeados por los automóviles con los que procuraban ingresar a la localidad.
Los religiosos no pudieron entrar al pueblo al negárseles la entrada por no cumplir con las medidas sanitarias contra el coronavirus exigidas por los controles.

Ante el rechazo, los creyentes tomaron la decisión de bajarse de los autos en los que se trasladaban al lugar y celebrar la reunión (como les llaman a sus misas), sobre la misma ruta 10.
"Recibimos un llamado del presidente comunal de la localidad que nos decía que teníamos prohibido ingresar a Clarke", declaró el pastor Néstor Olchowij.

Los pastores denunciaron una discriminación religiosa. "Cuando nos dijeron que no podíamos entrar nos fuimos con los hermanos de la iglesia a la Ruta 10, en el ingreso al pueblo, y nos pusimos a adorar y orar a Dios ahí mismo", dijeron.

Carrizales (conocida comúnmente como Clarke) es una comuna ubicada en el Departamento Iriondo y a 117 kilómetros al sur de la capital provincial.