29 de mayo de 2024

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Aislado: ¿cómo gobernará Alberto Fernández desde Olivos?

Ayer a las 11.30 de la mañana, Alberto Fernández recibió un WhatsApp de Gustavo Beliz: el secretario de Asuntos Estratégicos informaba al presidente que había dado positivo de Covid-19.

Sin pérdida de tiempo, el jefe de Estado consultó a su médico personal, al ministro Ginés González García y a la viceministra Carla Vizzotti. Los tres ordenaron el mismo diagnóstico: hisopado obligatorio y aislamiento por 10 días consecutivos.

A la hora del almuerzo, Alberto Fernández, Juan Pablo Biondi, Julio Vitobello y Eduardo Valdez se hicieron el hisopado en el despacho presidencial de la Casa Rosada. A todos les dio negativo.

Felipe Solá se hizo el PCR en la Cancillería, Jorge Taiana en su casa, Tristán Bauer en la cartera de Cultura y Eduardo Wado de Pedro en su despacho de Balcarce 50. A todos les dio negativo.

No fue casualidad que Alberto Fernández, Solá, De Pedro, Vitobello, Biondi, Taiana y Valdez se hicieran el hisopado. Sucede que Beliz estuvo con ellos durante las casi 72 horas que insumió la gira por La Paz (Bolivia) y la Quiaca (Jujuy), y dio positivo de COVID-19.

El protocolo oficial ordena que es obligatorio el hisopado de todas las personas que hayan tenido contacto directo con un contagio detectado. En este caso puntual: el secretario Beliz.

La ministra Elizabeth Gómez Alcorta, que viajó en el avión privado con la delegación oficial, pudo obviar el protocolo: ya estuvo con Covid-19 y no hizo falta cumplir con el rito del hisopado.

Tristán Bauer, ministro de Cultura, participó de la ceremonia política de Evo Morales cruzando de la Quiaca a Villazón (Bolivia), y regresó junto a la delegación a Buenos Aires. En esas escasas horas estuvo cerca de Beliz: debió hacerse el hisopado y dio negativo.

La esposa de Beliz, María Florencia Meritello, hace trabajo social en las villas de emergencia. Allí se contagió de COVID-19. Meritello no lo sabía, y transmitió la enfermedad a sus hijos Felipe y José, y a su hija Clarita, que el fin de semana empezó a tener síntomas, cuando Gustavo Beliz estaba en La Paz junto al presidente y el resto de la delegación oficial.

El lunes pasado, tras su regreso de Jujuy, el secretario de Asuntos Estratégicos volvió a casa y cenó con la familia. Clarita contagió a su papá Beliz, y casi dos días más tarde se confirmó que tenía Covid-19. El secretario está asintomático, respeta el protocolo y permanece aislado. Aprovecha para leer y chatear con sus amigos de Washington, a la espera que Donald Trump se rinda y acepte la victoria de Joseph Biden.

Alberto Fernández está acostumbrado a gobernar recluido en Olivos. Ordena el trabajo cotidiano con Cafiero, chatea con sus ministros y secretarios a través de WhatsApp o Telegram, y tendrá muy cerca a Biondi y Vitobello, que son su sombra en la quinta presidencial o en la Casa Rosada.

Sin embargo, el Presidente lamenta que el aislamiento obligatorio clausure la posibilidad de viajar al conurbano o volar al interior del país. Hoy tenía previsto visitar una fábrica que contrata a exreclusos, y la semana próxima ya había decidido aterrizar en Río Negro. Toda esa agenda oficial será reprogramada para después del 21 de noviembre.

Con información de Infobae