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Los primeros seis meses de Alonso en Colón: “Había que tomar decisiones rápidas y creo que se notó”

A las puertas de sus primeros seis meses (hoy 169 días de ese 3 de enero de 2025) como presidente de Colón, José Alonso está donde quiere y como quiere. La frase no solamente se explica desde la foto de la tabla de su zona en la Primera Nacional, donde el equipo de Ezequiel Medrán es el único puntero; tiene otros argumentos.

Hay una palabra que el presidente sabalero repite a gatillo: “Gestión, gestión, gestión”, en una charla compartida con el programa ADN Gol (96.7) y Diario El Litoral.

Alegrías y tristezas del primer semestre

-¿Qué fue lo que más te gustó de esta Comisión Directiva al frente de Colón en los primeros seis meses de gobierno?

-Lo que más me gustó es que, justamente, a mí me gusta actuar en forma rápida y decisiva; para hacer eso tenés que ser analítico y saber hacia dónde vas. Entonces, lo que más me gustó es que un poco respondió a la idea de uno: ¡hacer las cosas rápidamente y con soluciones concretas!.

Casi seis meses…

Al toque amplía la idea: “No hay que entrar en análisis prospectivos de qué voy a hacer, qué negocio, etc. No no y no: había que tomar decisiones rápidas y creo que se notó”.

Si bien evitará las polémicas (más por decisión personal de conducción que idea corporativa de CD), hay referencias puntuales al a llamada “pesada herencia” que le dejaron el 3 de diciembre de 2025: “Nosotros entramos en un club que, sinceramente, desde el punto de vista administrativo y económico estaba devastado; teníamos que asumir compromisos y jugar ese partido económico”.

Atípico para el dirigente de fútbol medio, Alonso extiende ese abanico políticamente correcto y usa el término “fárrago”. O sea, según la RAE,

“Cúmulo de ideas o expresiones confusas, inconexas o superfluas”; “Montón de cosas desordenadas”.

Al explicar la receta para apagar el Gran Incendio de Roma, apenas dirá que “es la idiosincrasia que uno tiene para manejarse en la vida. En ese aspecto  creo humildemente que nos fue bien en ese cambio”.

-Del mismo modo, José, ¿cuál fue la prueba de dolor más pesada en estos seis meses?

-Lo que más me dolió fue enfrentar situaciones  económicas que nos dejaron después de habernos criticado muchísimo  a nuestras gestiones…cuando nunca fue así. Colón, cuando nosotros  lo dejamos, estaba en una situación buena, no tenía deudas bancarias, no tenía deudas impositivas,  no tenía cheques devueltos, todos los jugadores pagos, no había juicios de jugadores,  no había juicios de técnicos.

Al llegar, nos encontramos  con una plaqueta totalmente distinta a la que se había dejado  en aquel momento.

En ese punto reflexiona y afirma: “Me dolió mucho eso…porque somos todos colonistas, todos cometemos errores”.

La frase siguiente de Alonso responde a cuestionamientos externos pero también interno de su propia tropa: ¿por qué no habla?; ¿por qué no cuenta las cosas?; ¿por qué no expone a la anterior gestión?. “A veces, el silencio no es que apruebe sino que significa respeto; sobre todo se respeta a la institución”.

Pero, además, parece una estrategia de auto-ayuda o el viejo control mental: “Colón necesita una energía en común, en las buenas y las malas, como todos decimos  en la cancha. Esa energía común nos va a llevar a que el club pueda crecer; si empezamos a distorsionar y a despedazarnos…”.

Al toque la referencia al autor: “Vos Darío alguna vez dijiste que, muchas veces, Colón se auto-mutila, que es autodestructivo. Me acuerdo de esa frase que dijiste y la tomo, tenés mucha razón, Colón a veces cuando entra en la confusión, que es la confusión por los resultados, empieza con una distribución de culpas que no piensa que el club  tiene que ir para adelante porque siempre hay problemas…”.

“Tenemos que colaborar”, implora Alonso. “Hoy veo muy positiva la colaboración de la gente, realmente felicito, agradezco y no tengo más que reconocer como fue siempre. A los hinchas y socios de Colón  que han respondido como lo hacen siempre, con esa pasión  inquebrantable que lo singulariza a nivel nacional y lo ha demostrado internacionalmente”.

“Esa colaboración económica siendo socios y manteniendo sus cuotas societarias con las dificultades que existen  hoy a nivel económico. Eso también está entre lo que más me gustó: la velocidad de poder solucionar problemas”, asegura el pope máximo sabalero.

La siguiente frase es la ecografía para la pregunta que asoma: “Vos venís bien y por ahí aparece un foco que te desequilibra el capital de trabajo o el giro económico. Por ejemplo, el esfuerzo que hicimos con Nacho Lago. Ese esfuerzo tiene muchas connotaciones, pero bueno, no vienen al caso, yo estoy feliz porque Nacho está con nosotros. Es una persona clave; un crack afuera y adentro de la cancha”.

Lago: promesas absurdas y mentirosas

Ahí, el presidente de Colón usa la figura de “un sopapo que te obliga a levantarte de nuevo, aunque medio mareado”.

José, del tema Lago, más allá de la confidencialidad, me aseguraron desde Córdoba que si Colón (club que posee los federativos) lo dejaba libre, se obligaba por contrato a una penalidad indemnizatoria millonaria en dólares a Talleres…

Solamente voy a decir que si Nacho quedaba libre, nosotros teníamos que subir un costo millonario en moneda extranjera que era prácticamente una quiebra para el club. Y ahí todo lo que hicimos para atrás, no hubiera servido de nada, absolutamente nada.

-¿Cuál fue la estrategia para salvar el patrimonio con “Nacho”?

-Había que tratar primero de recomponer la injusticia que se cometió con él en promesas absurdas, mendaces y mentirosas. Y la segunda, asumir el compromiso, por supuesto, de su reactualización, algo que le corresponde, se merece y se lo ganó. Y después esta situación un poco dificultosa, que era prácticamente abandónica”.

-¿Cuándo fue la última vez que hablaste con Tapia?

– (hace memoria) ¡la semana pasada, lo saludé el día del dirigente deportivo! La relación personal e institucional con AFA es muy buena.

-El día del partido con Morón, con esa expulsión rara, el arbitraje dejó dudas y fue perjudicial para Colón. ¿Se lo reclamarías a Tapia?

-No, bajo ninguna circunstancia. No es mi estilo, ni en el fútbol ni en la vida.