Envianos fotos, videos
o consultas:
3496522594

La pobreza trepó al 32,3% y afecta a más de 15 millones de argentinos

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que, durante el primer semestre de 2026, la pobreza se ubicó en el 32,3% y la indigencia en el 7,5% en los principales centros urbanos del país. Al extrapolar estos porcentajes al total de la población, la cifra equivale a unos 15,56 millones de argentinos pobres y 3,61 millones de indigentes.

El dato oficial implica un aumento de 4,1 puntos porcentuales respecto al segundo semestre de 2025, período en el cual la pobreza se había ubicado en el 28,2%. Esto se traduce en unos 2,05 millones de pobres más que hacia fines del año anterior. A su vez, el indicador se mantuvo por encima del nivel registrado en el primer semestre de 2025 (31,6%). Por su parte, la indigencia experimentó un alza de 0,6 puntos porcentuales frente al 6,9% de los seis meses previos.

El impacto de las canastas básicas

Para medir ambos fenómenos, el Indec utiliza dos referencias fundamentales:

  • Canasta Básica Alimentaria (CBA): Establece los requerimientos energéticos y nutricionales mínimos y determina la línea de indigencia. En junio, alcanzó los $689.853 para un hogar tipo de cuatro integrantes (dos adultos y dos menores).
  • Canasta Básica Total (CBT): Amplía la cobertura a bienes y servicios esenciales (salud, educación, transporte y vestimenta) para fijar la línea de pobreza. En el mismo mes, trepó a $1.531.473 para el grupo familiar de referencia.

Los factores detrás del deterioro social

De acuerdo con distintos especialistas, la desmejora en las tasas durante los primeros seis meses del año responde a múltiples causas económicas y laborales:

  • Pérdida de poder adquisitivo: Se frenó la recuperación del ingreso real que había iniciado en 2024. En el semestre, la CBT subió un 34,7% interanual, mientras que el ingreso familiar total apenas aumentó un 25%.
  • Aumento de la informalidad: Se redujo el empleo formal y se expandieron las formas laborales precarias, con una concentración de puestos en cuentapropistas e informales de menores remuneraciones.
  • Debilitamiento de las transferencias: Las ayudas sociales perdieron capacidad de compensación real, y programas como Progresar, Acompañamiento Social y Volver al Trabajo sufrieron recortes en su cobertura.

Especialistas advierten, además, que la medición oficial podría subestimar el impacto real debido a modificaciones en la subdeclaración de ingresos en la EPH y al atraso en la actualización de los ponderadores de la Canasta Básica Total.