Un tribunal de segunda instancia revisará la prisión preventiva impuesta a Nadia Juárez, la mamá de la adolescente involucrada en el crimen de Jeremías Monzón.
Sobre la mujer pesa la sospecha de haber sido cómplice en el homicidio del menor, cometido en diciembre de 2025, y de haber ayudado a su hija y los otros dos menores a eliminar pruebas tras el crimen.
El juez de primera instancia Octavio Silva encontró acreditada esta hipótesis de la Fiscalía e impuso la prisión preventiva. Ahora, por pedido del abogado defensor, la situación de Juárez será analizada por la Cámara de Apelaciones.

La audiencia en la Cámara fue fijada para el 18 de marzo a partir de las 8:30 en la sala 5 de los tribunales santafesinos, y será presidida por el camarista Alejandro Tizón.
La defensa de Juárez, a cargo del abogado Gustavo Durando, sostiene que la mujer desconocía lo que habían realizado su hija y los otros dos menores, y que el video que presentó la Fiscalía como evidencia no es suficiente para acreditar los hechos imputados.
Los acusadores presentaron en la audiencia de prisión preventiva un video de una cámara de seguridad, ubicada detrás del estadio de Colón, que registra un encuentro entre Juárez y los tres menores, una hora después del crimen de Jeremías.

Tras analizar la imagen, la Fiscalía sostiene que el encuentro no fue casual y que Juárez tenía conocimiento de lo que iba a pasar esa tarde: el video muestra como Juarez y los chicos se encuentran, se saludan y los adolescentes sacan algo de una bolsa y se lo exhiben a la mujer.
Las cuatro personas se cierran en ronda y observan algo durante un tiempo: para la Fiscalía, lo que vieron fue el video del crimen de Jeremías, ya que la duración es la misma e incluso la adolescente hace algunos ademanes coincidentes con el ataque mortal.
Luego, la mujer cambia el rumbo por el que venía y continúa con los tres menores hasta el parque del sur donde se deshacen de las pertenencias de Jeremías, y escriben el nombre y la fecha en una especie de lápida.
Juárez fue imputada por el fiscal Francisco Cecchini como partícipe secundaria del homicidio de Monzón, perpetrado la tarde del 18 de diciembre de 2025, ante el juez penal Octavio Silva, quien compartió el criterio de la Fiscalía e impuso la prisión preventiva.
En esa audiencia, el defensor Gustavo Durando, que asiste a la mujer ahora procesada, sostuvo que la imputación fiscal estaba hecha en base a especulaciones y que no había evidencia alguna que acredite la promesa de ayuda previa al crimen. Ahora, el camarista Tizón revisará lo resuelto en esa audiencia.

El crimen de Jeremías Monzón
La investigación judicial reveló hasta el momento que el crimen de Jeremías ocurrió el 18 de diciembre de 2025 en un predio abandonado del barrio Chalet, frente a la cancha de Colón.
La investigación, a cargo de la Fiscalía de Menores, logró reconstruir que el chico de 15 años salió desde su casa en Santo Tomé en bicicleta para encontrarse con Milagros A., de 16 años, en el Fonavi San Jerónimo.
Desde allí, los dos fueron caminando hasta el predio donde ya estaban esperando los otros dos menores: Monzón fue amordazado, atacado a golpes y con cuchillos, y torturado por los tres adolescentes, que le exigían la clave para desbloquear su teléfono celular.
Una vez que Monzón les dio la clave, Milagros A. manifestó: «ya está, matalo», según quedó registrado en el video del crimen, grabado por los propios atacantes.
El cuerpo de Jeremías quedó en ese lugar, y los tres adolescentes fueron hasta la casa de la abuela de Milagros A.; allí se quedaron aproximadamente una hora, y luego fueron caminando hasta el encuentro con Nadia Juárez, detrás del estadio sabalero.

La versión de Juárez
Juárez declaró en la audiencia en que se impuso su prisión preventiva, e insistió con que el encuentro con su hija había sido casual: “Yo estaba yendo a la casa de mi madre a buscar a mi hijo. Los chicos me pidieron que los acompañara al parque del sur. Me encontré con una amiga, estuvimos tomando mate y en un momento me di cuenta de que los chicos habían desaparecido”, contó.
Sobre la sospecha de que los menores le habían mostrado el video del crimen, la mujer lo negó y aseguró: “Me mostraron un video de una pelea en el Fonavi que había participado mi hija», y agregó que “si hubiera sido el video del homicidio me habría impactado porque yo sé lo que es perder un hijo”, concluyó.
La mujer sostuvo que su hija le había contado que Jeremías había intentado abusar de ella y que no insistió en preguntarle porque «yo sé lo que es sufrir un abuso», y que recién se enteró de la participación de M.A. en el homicidio cuando la detuvieron: «Mami perdoname, sí lo hice», recordó sus palabras en la audiencia.