Cuando el 14 de abril de 2025 se produjo el fallecimiento de un paciente de 32 años en el Hospital Italiano de La Plata, nadie imaginó que se trataba de la primera de más de 90 muertes relacionadas con fentanilo contaminado, que luego se irían replicando en distintos puntos del país.
Un año y medio después, la Justicia Federal considera que al menos 14 de esos fallecimientos ocurrieron en la ciudad de Santa Fe: 12 en el Sanatorio Diagnóstico y Tratamiento -ubicado en 25 de Mayo 3240- y 2 en el Hospital Cullen.
A su vez, la Justicia sostiene que al menos 3 pacientes del Sanatorio Diagnóstico y Tratamiento y 5 del Hospital Cullen, sufrieron secuelas de distintos grados por haber recibido fentanilo contaminado.
Los números de muertes relacionadas con el fentanilo y las identificaciones de los fallecidos, surgen de los mismos expedientes judiciales, según pudo constatar AIRE.
En el momento de procesar a Ariel García Furfaro -dueño de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo-, la Justicia le atribuyó posibles responsabilidades sobre estos fallecimientos ocurridos en Santa Fe y el resto de las más de 90 muertes en otros puntos de la Argentina.
Lo mismo sucedió en el pedido de detención y declaración indagatoria de Gabriela Mantecón Fumadó -ex directora de Instituto Nacional de Medicamentos (Iname) y Nélida Agustina Bisio -extitular de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).
Los pacientes ya atravesaban afecciones de distintos grados. Sin embargo, para la Justicia federal el fentanilo contaminado elaborado en esos laboratorios «constituyó un factor agravante significativo de la condición clínica del paciente… que contribuyó al desenlace fatal».
Los investigadores advierten que todos los números son provisorios.
Hospitales, sanatorios y centros de salud que suministraron ampollas de fentanilo contaminado a sus pacientes, no fueron responsables de los fallecimientos, ya que compraron de buena fe la droga contaminada que produjeron los laboratorios HLB Pharma y Ramallo.
De todos modos, así como hubo sanatorios y hospitales que rápidamente pusieron a disposición de la sociedad y de los investigadores toda la información disponible; otros demoraron sus respuestas e, incluso, algunos intentaron que la situación de los pacientes fallecidos no se hiciera pública.
Luego de describir en detalle estas situaciones particulares, en el momento de fundar los procesamientos sobre los principales involucrados en la causa, la Justicia federal enumeró las siguientes muertes por fentanilo contaminado detectadas hasta el momento en el Sanatorio Diagnóstico y Tratamiento de la ciudad de Santa Fe.
– Norma V.: 83 años. Ingresó el 4 de abril al Sanatorio Diagnóstico. En su internación recibió 11 ampollas de fentanilo. Falleció ese mismo día. El peritaje del Cuerpo Médico Forense (CMF) determinó que la infección “implicó un incremento del riesgo de muerte y la falla multiorgánica provocada por ella fue un factor determinante en el desenlace fatal”.
– Carlos Z.: 74 años. Ingresó al Sanatorio Diagnóstico el 12 de abril de 2025. Durante su estadía se le administraron 60 ampollas de fentanilo. Falleció el 16 de abril. El CMF determinó que la infección “implicó un incremento del riesgo de muerte y la falla multiorgánica provocada por ella fue un factor determinante en el desenlace fatal”.
– Raquel Celina B.: 66 años. Ingresó el 4 de abril de 2025 al Sanatorio Diagnóstico. Durante su internación se le administraron 50 ampollas de fentanilo. Falleció el 11 de abril. El peritaje del CMF determinó que la infección implicó un incremento del riesgo de muerte.
– Héctor Enrique P.: 75 años. Ingresó el 22 de abril de 2025 al Sanatorio Diagnóstico. Durante la internación se le administraron 100 ampollas de fentanilo. El peritaje del CMF determinó que la infección implicó un incremento del riesgo de muerte.
– Deolindo A.: 81 años. Ingresó el 1 de abril de 2025 al Sanatorio Diagnóstico. Durante su internación se le dispensaron 173 ampollas de fentanilo. Los peritos del CMF expresaron que la muerte se produjo en contexto de shock séptico con falla multiorgánica y se vincula a la bacteriemia detallada. Adicionalmente, establecieron que la infección incrementó su riesgo de muerte.
– Mirtha Susana P.: 70 años. Ingresó el 30 de marzo de 2025 al Sanatorio Diagnóstico. En su estadía recibió 303 ampollas de fentanilo. Los peritos del CMF entendieron que la infección “podría haber incrementado el riesgo de muerte”. Falleció el 14 de mayo de 2025.
– Carlos Roberto C.: 77 años. Ingresó el 9 de abril de 2025. Durante su estadía se le dispensaron 170 ampollas de fentanilo. El peritaje del CMF sostiene que la causa de muerte se vincula con la bacteriemia descripta, que dicha infección implicó un incremento del riesgo de muerte y que la falla multiorgánica provocada por ella fue un factor determinante en el desenlace fatal.
– Adolfo G.: 86 años. Ingresó el 20 de abril de 2025. En su internación se le aplicaron 167 ampollas de fentanilo. El peritaje del CMF da cuenta de que la causa de muerte se vincula con la bacteriemia descripta, que dicha infección implicó un incremento del riesgo de muerte y que la falla multiorgánica provocada por ella fue un factor determinante en el desenlace fatal.
– Néstor Alfredo G.: 82 años. Ingresó el 10 de marzo de 2025 al Sanatorio Diagnóstico. En su estadía recibió 230 ampollas de fentanilo. Los expertos del CMF manifestaron la bacteria detectada no se asociaba al brote, pero el Instituto Malbrán modificó las conclusiones al realizar la contraprueba y detectar otro tipo de bacteria.
– Dora Isabel L.: 66 años. Ingresó el 30 de marzo de 2025. Durante su internación recibió 274 ampollas de fentanilo. Este caso tuvo las mismas características que el anterior.
– Juan Manuel C.: 55 años. Ingresó al Sanatorio Diagnóstico el 5 de abril de 2025. En el transcurso de su internación se le suministraron 12 ampollas de fentanilo. Este caso tuvo las mismas características que el anterior.
– Rosa G.: 90 años. Ingresó el 27 de marzo de 2025. Falleció el 31 de marzo de ese año. Este caso tuvo las mismas características que el anterior.
A estas muertes se les suman otras dos, registradas hasta el momento en el Hospital Cullen:
Cuando el 14 de abril de 2025 se produjo el fallecimiento de un paciente de 32 años en el Hospital Italiano de La Plata, nadie imaginó que se trataba de la primera de más de 90 muertes relacionadas con fentanilo contaminado, que luego se irían replicando en distintos puntos del país.
Un año y medio después, la Justicia Federal considera que al menos 14 de esos fallecimientos ocurrieron en la ciudad de Santa Fe: 12 en el Sanatorio Diagnóstico y Tratamiento -ubicado en 25 de Mayo 3240- y 2 en el Hospital Cullen.
A su vez, la Justicia sostiene que al menos 3 pacientes del Sanatorio Diagnóstico y Tratamiento y 5 del Hospital Cullen, sufrieron secuelas de distintos grados por haber recibido fentanilo contaminado.
Los números de muertes relacionadas con el fentanilo y las identificaciones de los fallecidos, surgen de los mismos expedientes judiciales.
En el momento de procesar a Ariel García Furfaro -dueño de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo-, la Justicia le atribuyó posibles responsabilidades sobre estos fallecimientos ocurridos en Santa Fe y el resto de las más de 90 muertes en otros puntos de la Argentina.
Lo mismo sucedió en el pedido de detención y declaración indagatoria de Gabriela Mantecón Fumadó -ex directora de Instituto Nacional de Medicamentos (Iname) y Nélida Agustina Bisio -extitular de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).
Los pacientes ya atravesaban afecciones de distintos grados. Sin embargo, para la Justicia federal el fentanilo contaminado elaborado en esos laboratorios «constituyó un factor agravante significativo de la condición clínica del paciente… que contribuyó al desenlace fatal».
Los investigadores advierten que todos los números son provisorios.
Hospitales, sanatorios y centros de salud que suministraron ampollas de fentanilo contaminado a sus pacientes, no fueron responsables de los fallecimientos, ya que compraron de buena fe la droga contaminada que produjeron los laboratorios HLB Pharma y Ramallo.
De todos modos, así como hubo sanatorios y hospitales que rápidamente pusieron a disposición de la sociedad y de los investigadores toda la información disponible; otros demoraron sus respuestas e, incluso, algunos intentaron que la situación de los pacientes fallecidos no se hiciera pública.

La Policía Federal llevó adelante los primeros secuestros de fentanilo contaminado en distintos puntos de la Argentina
Luego de describir en detalle estas situaciones particulares, en el momento de fundar los procesamientos sobre los principales involucrados en la causa, la Justicia federal enumeró las siguientes muertes por fentanilo contaminado detectadas hasta el momento en el Sanatorio Diagnóstico y Tratamiento de la ciudad de Santa Fe.
– Norma V.: 83 años. Ingresó el 4 de abril al Sanatorio Diagnóstico. En su internación recibió 11 ampollas de fentanilo. Falleció ese mismo día. El peritaje del Cuerpo Médico Forense (CMF) determinó que la infección “implicó un incremento del riesgo de muerte y la falla multiorgánica provocada por ella fue un factor determinante en el desenlace fatal”.
– Carlos Z.: 74 años. Ingresó al Sanatorio Diagnóstico el 12 de abril de 2025. Durante su estadía se le administraron 60 ampollas de fentanilo. Falleció el 16 de abril. El CMF determinó que la infección “implicó un incremento del riesgo de muerte y la falla multiorgánica provocada por ella fue un factor determinante en el desenlace fatal”.
– Raquel Celina B.: 66 años. Ingresó el 4 de abril de 2025 al Sanatorio Diagnóstico. Durante su internación se le administraron 50 ampollas de fentanilo. Falleció el 11 de abril. El peritaje del CMF determinó que la infección implicó un incremento del riesgo de muerte.
– Héctor Enrique P.: 75 años. Ingresó el 22 de abril de 2025 al Sanatorio Diagnóstico. Durante la internación se le administraron 100 ampollas de fentanilo. El peritaje del CMF determinó que la infección implicó un incremento del riesgo de muerte.

En el Sanatorio Diagnóstico fallecieron, al menos, 12 pacientes que habían recibido fentanilo contaminado.
– Deolindo A.: 81 años. Ingresó el 1 de abril de 2025 al Sanatorio Diagnóstico. Durante su internación se le dispensaron 173 ampollas de fentanilo. Los peritos del CMF expresaron que la muerte se produjo en contexto de shock séptico con falla multiorgánica y se vincula a la bacteriemia detallada. Adicionalmente, establecieron que la infección incrementó su riesgo de muerte.
– Mirtha Susana P.: 70 años. Ingresó el 30 de marzo de 2025 al Sanatorio Diagnóstico. En su estadía recibió 303 ampollas de fentanilo. Los peritos del CMF entendieron que la infección “podría haber incrementado el riesgo de muerte”. Falleció el 14 de mayo de 2025.
– Carlos Roberto C.: 77 años. Ingresó el 9 de abril de 2025. Durante su estadía se le dispensaron 170 ampollas de fentanilo. El peritaje del CMF sostiene que la causa de muerte se vincula con la bacteriemia descripta, que dicha infección implicó un incremento del riesgo de muerte y que la falla multiorgánica provocada por ella fue un factor determinante en el desenlace fatal.
– Adolfo G.: 86 años. Ingresó el 20 de abril de 2025. En su internación se le aplicaron 167 ampollas de fentanilo. El peritaje del CMF da cuenta de que la causa de muerte se vincula con la bacteriemia descripta, que dicha infección implicó un incremento del riesgo de muerte y que la falla multiorgánica provocada por ella fue un factor determinante en el desenlace fatal.
– Néstor Alfredo G.: 82 años. Ingresó el 10 de marzo de 2025 al Sanatorio Diagnóstico. En su estadía recibió 230 ampollas de fentanilo. Los expertos del CMF manifestaron la bacteria detectada no se asociaba al brote, pero el Instituto Malbrán modificó las conclusiones al realizar la contraprueba y detectar otro tipo de bacteria.
– Dora Isabel L.: 66 años. Ingresó el 30 de marzo de 2025. Durante su internación recibió 274 ampollas de fentanilo. Este caso tuvo las mismas características que el anterior.
– Juan Manuel C.: 55 años. Ingresó al Sanatorio Diagnóstico el 5 de abril de 2025. En el transcurso de su internación se le suministraron 12 ampollas de fentanilo. Este caso tuvo las mismas características que el anterior.
– Rosa G.: 90 años. Ingresó el 27 de marzo de 2025. Falleció el 31 de marzo de ese año. Este caso tuvo las mismas características que el anterior.
A estas muertes se les suman otras dos, registradas hasta el momento en el Hospital Cullen:

En el Hospital Cullen se produjeron dos muertes relacionadas con el fentanilo contaminado
– Andrea Bibiana S.: 57 años. Ingresó al Hospital el 4 de enero de 2025. Durante su internación recibió 24 ampollas de fentanilo. Falleció el 7 de abril. Los peritos del CMF expresaron que la infección implicó un incremento del riesgo de muerte.
– Matías Valentín V.: 18 años. Falleció el 4 de junio de 2025.
Además, en los expedientes judiciales se especifica que por haber recibido fentanilo contaminado, al menos 3 pacientes del Cullen y 5 del Sanatorio Diagnóstico, sufrieron distintos grados de secuelas físicas.
Cómo fue el trabajo del Cuerpo Médico Forense y del Malbrán
Los integrantes del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación analizaron historias clínicas de pacientes que fallecieron luego de haber recibido fentanilo de los lotes de ampollas contaminadas, producidas por los laboratorios HLB Pharma y Ramallo.
Al Cuerpo Médico Forense -que trabajó sobre las historias clínicas disponibles-, se le sumó la labor del Instituto Malbrán, donde se analizaron las muestras de las bacterias detectadas en cada caso, y se las comparó con las halladas en los lotes de ampollas que continuaban cerradas en los laboratorios.
El objetivo del Malbrán fue determinar si estas bacterias coincidían exactamente con los informes de las historias clínicas de los pacientes fallecidos o sobrevivientes, que habían recibido esta droga en los distintos centros de salud.
De esta manera, el Malbrán detectó que, en algunos casos, las historias clínicas enviadas desde los sanatorios y hospitales afectados, contenían inconsistencias.
Por ese motivo, hubo muertes en las que inicialmente se descartó el vínculo con el fentanilo contaminado, pero luego se hallaron evidencias que sí las vinculan con la contaminación. También existieron casos vinculados en principio con la contaminación, que terminaron siendo apartados de la causa por diversas razones.
Situación del Sanatorio Diagnóstico y Tratamiento
Según consta en los procesamientos dictados por el juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, sobre los principales actores involucrados en este caso; en algunas historias clínicas aportadas desde el Sanatorio Médico de Diagnóstico y Tratamiento de Santa Fe, el Instituto Malbrán encontró diferencias atribuidas a la «complejidad media» de los equipos utilizados para identificar las bacterias halladas en los pacientes.
«Este Sanatorio detectó indistintamente Ralstonia Insidiosa y Ralstonia Mannitolilytica en los cultivos realizados a pacientes a los que se les administró fentanilo durante el período de sospecha…. La institución informó que para la identificación bacteriana utiliza técnicas manuales y el equipo automatizado VITEK 2 Compact de BioMérieux», dijo la Justicia.
Y añadió: «Teniendo en cuenta lo expresado por Mónica Prieto, jefa del Servicio de Bacteriología Especial de la ANLIS Malbrán, en su declaración testimonial, este equipo automatizado, clasificable como de complejidad media, no es lo suficientemente preciso a la hora de identificar cepas de Ralstonia… En este sentido, aunque en algunos casos la cepa fue clasificada acertadamente como Ralstonia Mannitolilytica, en otros se consignó una variante errónea (Insidiosa)».
Por este motivo, algunos casos de fallecimientos en este sanatorio, en los que el Cuerpo Médico Legal de la Corte había descartado su relación con el fentanilo contaminado, terminaron engrosando la lista de fallecimientos vinculados con esta causa.
Con respecto al Hospital Cullen, inicialmente la Justicia trabajó sobre un número mayor de posibles muertes relacionadas con el fentanilo. Sin embargo, la Justicia desechó algunos casos, como por ejemplo uno en el que «se cultivó una muestra de punta de catéter, cuyo resultado positivo no implica infección».
También apareció inicialmente un fallecimiento en el Hospital Iturraspe relacionado con el fentanilo contaminado. Pero la Justicia lo excluyó porque «de acuerdo con lo informado por la institución, la primera fecha de administración del fentanilo ocurrió en el procedimiento quirúrgico del 7 de mayo, y es por lo tanto posterior a la fecha del cultivo detallado».
El Sanatorio Mayo, de la ciudad de Santa Fe, también recibió y aplicó ampollas de fentanilo contaminado. Sin embargo, al menos hasta el momento en la causa federal no aparecen fallecimientos directamente relacionados con esta situación.
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Según consta en los expedientes judiciales, el primer fallecimiento por fentanilo contaminado se produjo en el Hospital Italiano de La Plata el 14 de abril de 2025.
El 30 de abril, el hospital identificó que existía un nexo común entre esta muerte y otros decesos. El 2 de mayo, se produjo la notificación a la Anmat, pero ese día fue feriado.
l primer dictamen de la Anmat es del 8 de mayo. Tres días después, dispuso la prohibición de uso de fentanilo HLB Pharma, correspondiente al lote 31.202.
El 12 de mayo, la Anmat prohibió el uso, distribución y comercialización de todos los productos elaborados por este laboratorio y por Laboratorio Ramallo.
Además, se inspeccionó HLB Pharma y se denunció la situación ante la Policía Federal Argentina. Al día siguiente, se inició la causa judicial.
Las resoluciones judiciales reconocen que, además de los pacientes fallecidos, existieron numerosos casos de personas que sufrieron infecciones y complicaciones clínicas por la administración de fentanilo contaminado.
La investigación continúa para identificar y documentar estos casos, ya que la falta de registros y la complejidad de la trazabilidad, dificultan la tarea.
Hasta el momento, la causa tiene al menos 16 personas procesadas y 6 detenidos con prisión efectiva, o domiciliaria.
«Estaban al tanto de lo que pasaba. Hubo cartas que recomendaban retirar toda la medicación del mercado, pero no hicieron nada», afirmó la abogada Adriana Francese, que no solo representa a familias de víctimas del fentanilo contaminado, sino que también perdió a su sobrino, Renato Nicolini, quien murió con apenas 18 años en el Hospital Italiano de la ciudad de La Plata.
Aire Digital – José Curiotto