El sistema de transporte urbano de pasajeros atraviesa una de sus crisis más agudas. El titular de la Federación Argentina de Transporte de Pasajeros (FATAP), Gerardo Ingaramo, trazó un panorama sombrío sobre la realidad del sector, calificándolo como “deplorable”.
Deuda nacional y costos en alza
Según explicó el referente empresario, el principal ahogo financiero proviene del incumplimiento del Estado Nacional. “Nos deben los meses de enero, febrero y marzo de los aportes por atributos sociales. Solo para la ciudad de Santa Fe, la deuda asciende a 1.100 millones de pesos“, detalló Ingaramo.
A este retraso en los subsidios se le suma un combo de incrementos que pulverizó la rentabilidad de las prestatarias: un 40% de aumento en el gasoil (que pasó de $1.500 a más de $2.000) y la reciente firma de la paritaria con la UTA, que contempla una suba del 20% para los próximos tres meses. “YPF congeló el precio pero no tiene entrega; ayer Shell nos aumentó un 9%”, graficó con preocupación.
¿Tarifa o aportes estatales?
Ante la consulta sobre cómo sostener el servicio, el presidente de FATAP fue tajante: “No hay otra forma que no sea tarifa o más dinero de Provincia y Municipio. No vemos la viabilidad ni la continuidad de otra manera”. En ese sentido, recordó que ciudades como Córdoba y Rosario ya proyectan boletos por encima de los $2.000 para equilibrar los costos de mantenimiento y salarios, que subieron muy por encima del 8% de incremento tarifario aplicado en el último semestre.
Actualmente, el sistema ya opera con restricciones. “Hoy estamos en un 10% de reducción de servicios para no perjudicar tanto a la gente, pero si esto sigue así, tendremos que sacar más coches de la calle”, advirtió.
El fantasma del paro: definiciones esta tarde
La mayor urgencia se centra en el cumplimiento de las obligaciones salariales. Ingaramo confirmó que hoy viaja a Buenos Aires junto a otros referentes de FATAP para intentar ser recibidos en el Ministerio de Economía de la Nación.
Actualmente, el sistema ya opera con restricciones. “Hoy estamos en un 10% de reducción de servicios para no perjudicar tanto a la gente, pero si esto sigue así, tendremos que sacar más coches de la calle”, advirtió.