28 de enero de 2023

Santa Fe 24 Horas

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El insólito castigo de la Iglesia a un cura santafesino que abusó de un menor 

En la provincia de Santa Fe existen muy buenos sacerdotes que además de predicar con la palabra lo hacen a través del ejemplo de sus conductas. Pero también hay de los otros, curas acostumbrados a caminar por la delgada línea que separa a lo ético de lo repudiable; y muchos que directamente con su deleznable accionar no hacen más que manchar la imagen del catolicismo santafesino.

Entre estos últimos se encuentra el padre Luis Brizzio, quien siempre mantuvo estrecha confianza con José María Arancedo y cayó en desgracia en el inicio de 2015, cuando estaba a cargo de la Basílica Natividad de la Santísima Virgen de Esperanza y una investigación del periódico Edición Uno de esa ciudad descubrió que detrás del anuncio oficial de la Iglesia que sostenía que este religioso “se tomaba un descanso por un cuadro de estrés”, se escondía una denuncia de abuso sexual a un menor de edad.

De no creer   

Hace pocos días los colegas de UNO Santa Fe se acercaron al Arzobispado para dialogar sobre la implementación de un sistema para presentar informes sobre «sospechas fundadas y/o denuncias sobre casos de abuso sexual contra menores y adultos vulnerables por parte de clérigos y consagrados, y del encubrimiento de los mismos».

En ese marco se desarrolló un interesante ida y vuelta en una sala donde entre otras imágenes sobresalía la del pedófilo Storni… Insólito, pero real.

El doctor Javier González Grenón, vicario episcopal para asuntos jurídicos del Arzobispado y quien desde hace muchos años se encarga de la administración general de ese espacio, oficiando como una especie de jefe de Gabinete, fue quien sin querer dejó en evidencia cómo de manera corporativa protegieron a Brizzio, conducta habitual a esta altura con los curas acusados de abusos sexuales. Compartimos lo más “jugoso” del mano a mano.

– Con respecto a la figura de Brizzio, ¿qué se puede decir? Se intentó hacer un juicio canónico ahí.

– No hubo juicio canónico. Hubo un proceso. Se informó a la Santa Sede…La víctima fue informada que podía ir a la Justicia. Nadie le dijo que no vaya, no quiso ir. Preguntale a la víctima por qué no fue a la Justicia Penal.

– Porque estaba fuera del tiempo que cabe en la Justicia para denunciar.

– Problema de él.

– Lo que le pasó a él fue que le respondieron que no se consideraba abuso porque tenía 16 años al momento del hecho y en lo canónico se considera mayor de edad.

– Te voy a corregir. A él la ley canónica lo favorecía… Se hizo un proceso. Brizzio de alguna manera está sancionado (NDR: hizo comillas en el aire, reconociendo lo que a todas luces asoma como una tomada de pelo para la sociedad). No tiene ningún oficio pastoral. No está a cargo de ninguna parroquia. No está a cargo de ningún trabajo pastoral. Está retirado de la vida pastoral. Lo cual significa una sanción muy importante. Hay una cuestión, pensamos a veces que la única sanción para un sacerdote y todo lo que buscan muchas veces es «échenlo», que no sea más cura, sáquenle el título de cura. Y esa es no solo la única sanción grave para un sacerdote.

– ¿Cuál sería la sanción entonces?

– Sacarlo de toda su vida pastoral y mandarlo a retiro y nada más.

– Brizzio estuvo muchos años viviendo en una parroquia en San Javier.

– Sí, con mínimas funciones pastorales y después se lo terminó retirando.

Lo que no dijo 

Además de las increíbles explicaciones que dio, González Grenón no dijo que él fue quien llevó adelante el proceso interno en la causa Brizzio y se opuso a que el abogado de la víctima acceda al expediente debido a las enormes irregularidades existentes.

Asimismo, a pesar que increíblemente el propio padre Brizzio habría dicho “a modo de defensa” que mantenía un vínculo amoroso con el menor de edad, por eso supuestamente no se trataba de abuso, González Grenón en esta entrevista sugiere ponerle comillas a sus palabras cuando anuncia que “Brizzio de alguna manera está sancionado”.

¿No es reírse de esta víctima menor de edad y de tantas otras? ¿Está bien que, a pesar de haber abusado de un nene de 16 años, como consta en la resolución emitida por la Santa Sede, gracias a la amistad de Brizzio con Arancedo sólo lo hayan sacado de la mirada pública y todavía hoy sea cura? ¿Es esta la Iglesia que queremos y nos merecemos o, por el contrario, estas jugadas oscuras profundizan el desprestigio de varios referentes?