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Crisis en la industria textil: “En Santa Fe se perdieron más de 20 mil empleos formales”

Representantes del sector empresario expusieron en la Cámara de Diputados nacional la grave crisis que atraviesa la industria textil a raíz de la caída de ventas y la apertura de importaciones. En este marco, el presidente de la Cámara Industrial de la Indumentaria Rosario, Mario Giambattistelli, advirtió que la situación en la ciudad es acuciante: ya cerraron 50 empresas y se perdieron más de 20 mil empleos formales en dos años y medio.

Según detalló el dirigente local en diálogo con De boca en boca (Radio 2), el panorama actual “es una situación catastrófica”. A nivel nacional, el sector de indumentaria y textil perdió más de 100 mil puestos de trabajo y se registró la quiebra de 754 empresas desde 2023.

En el ámbito rosarino, el impacto se traduce en el cierre de aproximadamente 300 comercios vinculados al rubro de la indumentaria. “El resto de los que están trabajando o que están inscritos se han reconvertido en importadores”, explicó Giambattistelli, y precisó que las firmas operan a un 25 por ciento de su producción activa, con un 70 por ciento de capacidad ociosa.

A su vez, remarcó que en la ciudad el rubro cuenta con un alto grado de empleo no registrado: “Nosotros tenemos un 60 por ciento de informalidad y ahí ya se perdieron casi 50 mil puestos”. En esa línea, sentenció que “prácticamente desaparece la informalidad” si las empresas no logran sostener su operatividad.

Competencia desleal y contrabando

Uno de los principales ejes del reclamo empresarial es el impacto de la apertura de importaciones y el ingreso de mercadería extranjera, fundamentalmente desde Asia, sin controles. El titular de la cámara rosarina denunció que actualmente están ingresando decenas de camiones de contrabando por el norte del país y que existe un aumento exponencial en la llegada de ropa usada mediante envíos privados, un canal que creció más de un 118 por ciento en el primer trimestre.

En la misma línea, Giambattistelli apuntó contra plataformas de comercio electrónico internacionales como Temu o Shein, que fabrican prendas en países con condiciones de mano de obra extrema, lo cual resulta imposible de igualar a nivel de costos para las fábricas argentinas. La amenaza es tal que incluso reconocidas firmas locales, como La Favorita, estarían en vías de quedar en manos de capitales extranjeros.

La asfixia impositiva

Más allá de la competencia externa, el referente textil subrayó que el problema de fondo a nivel nacional es el esquema tributario. De acuerdo al análisis de la entidad, de los costos necesarios para fabricar una prenda, “el 50,3 por ciento se va en impuestos” nacionales, provinciales y municipales.

Esta elevada carga deja una rentabilidad de apenas un 4,8 por ciento para el fabricante, un margen que, en el actual escenario de recesión, ya ni siquiera existe, obligando a muchos a vender a pérdida. Finalmente, sobre posibles alternativas como organizar ferias sin intermediarios, concluyó que las salidas individuales no resuelven el problema de base ante la escalada de alquileres y tarifas de servicios.