La muerte de Alejandra Caciarelli, una mujer de 40 años, generó conmoción y preocupación sanitaria en la zona de Ibarlucea, luego de confirmarse que el deceso fue causado por hantavirus. Lisandro, su esposo, dialogó por Cadena 3 Rosario con el objetivo de generar conciencia y reforzar la prevención ante una enfermedad poco frecuente pero potencialmente mortal.
Según relató, el diagnóstico se confirmó días después del deceso, tras una serie de estudios que se realizan para descartar otras patologías. Los primeros síntomas se presentaron como un cuadro gripal, con fiebre, dolores corporales y malestar general, lo que llevó inicialmente a pensar en dengue. La evolución fue rápida y silenciosa: en apenas cinco días el cuadro se agravó de manera irreversible, y la mujer nunca llegó a saber que padecía hantavirus.
El esposo de la víctima aclaró que Alejandra había estado los días 28, 29 y 30 en la provincia de Entre Ríos, donde existen focos activos de hantavirus desde septiembre. Señaló que aún no es posible determinar con precisión el lugar del contagio y expresó su deseo de que la infección no se haya producido en el entorno domiciliario, para llevar tranquilidad a los vecinos. No obstante, recordó que Ibarlucea es considerada una zona endémica, por lo que los cuidados deben mantenerse.
Tras la confirmación del caso, las autoridades sanitarias activaron los protocolos correspondientes, con seguimiento preventivo y recomendaciones a la comunidad. Desde el entorno familiar insistieron en la necesidad de no automedicarse y consultar de inmediato ante síntomas como fiebre, dolores musculares, decaimiento o dificultad respiratoria. “No se trata de generar pánico, sino de estar informados y prevenir”, remarcaron, con la intención de que la historia sirva como alerta sanitaria para toda la región.
Entrevista de Hernán Funes para Cadena 3