A horas del debut de Colón en el Torneo de la Primera Nacional recibiendo a Deportivo Madryn, el presidente sabalero José Alonso se mostró optimista con este nuevo ciclo.
En diálogo con Aire de Santa Fe 91.1, el máximo dirigente sabalero habló de distintos temas, entre ellos, la deuda de Platense por Picco, la nueva televisación y el armado del plantel.

El balance de José Alonso
Respecto al mercado de pases dijo: «Nos retiramos del mercado de pases. Hubo algunas posibilidades, pero barajamos que teníamos sustitutos dentro del plantel y ahora comienza la hora de la verdad».
Respecto a las gestiones llevadas adelante expresó: «Teníamos que cumplir con las deudas y limpiar el camino para que el sistema financiero esté más ordenado. Aún quedan algunas aristas, pero con sacrificio creemos que van a salir adelante».
Y agregó: «Con su cuota y entusiasmo, el socio aporta su granito de arena y es una suma importante. El pueblo sabalero siempre responde en los momentos difíciles».

Respecto a las deudas por cobrar contó: «La deuda más importante hoy la tiene Platense. Casi el 80% está vencida. Nos sentamos a recuperar el dinero que se generó con la venta del jugador al Remo de Brasil y solo recibimos una cantidad ínfima. Y por Forneris, Racing pagó en enero una cuota y otra que debe hacer en marzo».
En otro tramo de la charla, Alonso manifestó: «Hubo un error importante que nos hizo perder participación en AFA. El aporte por televisación es escueto: son 65 millones de pesos por mes. Los costos hoy son superlativos, pero ayuda. Lo importante es que salimos de la incertidumbre de no saber qué iba a pasar con la televisación».
Y en cuanto a lo deportivo, el presidente expresó: «El sábado jugamos todos, con el corazón y la pasión. Estamos abrazados en el mismo objetivo que Colón merece. Veo un equipo compacto, que sabe lo que quiere y una relación con mucho sentimiento. Eso se ve y se palpa. Esperemos que sea un día que nos vaya bien».

Después de 4 meses, Colón vuelve al Brigadier y Medrán perfila el once
Después de cuatro meses de espera, Colón volverá a presentarse ante su gente en el Brigadier López y la expectativa desborda las tribunas. En la antesala del cruce frente a Deportivo Madryn de este sábado a partir de las 20, Ezequiel Medrán ajusta las últimas piezas y todo indica que Lucas Cano le ganaría la pulseada a Conrado Ibarra para meterse en el once inicial.
La duda en el área
La incógnita en la semana pasó por el acompañante de Alan Bonansea en el frente de ataque. Si bien el cuerpo técnico evaluó distintas variantes, la tendencia marca que Cano se movería como referencia móvil, atacando el primer palo y ofreciendo rupturas a espaldas de los centrales, mientras Bonansea podría plantarse más como faro y pivoteo en el último tercio.
La decisión no es menor: el Sabalero necesita eficacia en las áreas y presencia en zona de definición para romper bloques compactos, una constante en la Primera Nacional. Cano aportaría desmarque y agresividad en la presión alta, un rasgo que Medrán pretende sostener desde el arranque.
El once que toma forma en Colón
En cuanto al dibujo, Colón se perfila con Matías Budiño bajo los tres palos; Mauro Peinipil, Pier Barrios, Federico Rasmussen y Facundo Castet en la última línea; Julián Marcioni, Ignacio Antonio, Matías Muñoz e Ignacio Lago en el mediocampo; y la dupla ofensiva compuesta por Cano y Bonansea.
La estructura sugiere un 4-4-2 flexible, con delanteros capaces de cerrarse para poblar la zona de gestación y laterales con proyección para ensanchar el campo. La clave estará en la circulación interior y en la capacidad de lastimar por bandas para abastecer a los delanteros.
El regreso al Brigadier no es un partido más: es el reencuentro con una hinchada que aguardó cuatro meses para volver a empujar desde la tribuna. Y en ese escenario, la elección del “9” no es solo una cuestión táctica, sino también un mensaje de intenciones para un debut que puede marcar el pulso del semestre.

Ezequiel Medrán, ¿arranca condicionado en el nuevo Colón?
La temporada 2026 de la Primera Nacional encuentra a Colón renovado casi por completo. Nueva conducción, nuevo director deportivo, plantel rearmado y un mensaje institucional claro: volver a ser protagonista y pelear el ascenso. Sin embargo, en medio de esa refundación, hay una pieza que permanece y que comenzará el campeonato bajo la lupa: el entrenador Ezequiel Medrán.
El regreso del Vignattismo, con José Alonso como presidente por Tradición Sabalera, marcó un cambio de rumbo político y deportivo. La designación de Diego Colotto como director deportivo fue otro gesto fuerte hacia la profesionalización del área fútbol. Y en consecuencia, el mercado de pases mostró un golpe de timón: nombres de jerarquía, experiencia en la categoría y perfiles probados.
En ese contexto de renovación casi total, Medrán quedó como el único sobreviviente del tramo final de la caótica temporada 2025. Un año que comenzó con cartel de candidato, con un plantel costoso y apellidos de peso, pero que terminó en decepción: fuera del Reducido y sin siquiera clasificar a la Copa Argentina 2026.
Ni Medrán ni quienes lo precedieron —Ariel Pereyra, Martín Minella y Andrés Yllana— lograron encontrarle la vuelta a un equipo que, en los papeles, parecía armado para ascender. El problema no fue la jerarquía individual, sino la falta de funcionamiento colectivo. Y ese antecedente pesa.
Expectativa alta y margen corto
El escenario es claro: ilusión renovada, estadio lleno, dirigencia fuerte y un plantel que, en nombres, ilusiona. En ese marco, los resultados deberán aparecer pronto. No sólo por la tabla, sino por el clima.
Medrán tendrá que demostrar rápidamente que puede conducir este nuevo proceso y que la experiencia amarga del año pasado dejó aprendizajes. Porque en un Colón que volvió a alinearse institucionalmente y que se armó para ascender, el margen de error será mínimo.
La refundación ya empezó. Ahora, la pelota dirá si el técnico logra ser parte de esa nueva etapa o si el proyecto también lo deja atrás.
Gentileza UNO Santa Fe
