29 de mayo de 2024

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Allanamientos en cárceles de Coronda y Piñero: investigan a histórico narco

José Luis “Pepón” Salerno, considerado el fundador de la primera banda narco de envergadura en Rosario décadas atrás, volvió a las crónicas policiales luego de 16 procedimientos a través de los cuales allanaron su casa, su celda en Piñero y la de su hijo en el penal de Coronda en el marco de una investigación por venta de drogas en diferentes zonas de Rosario y en Granadero Baigorria.

Pepón está preso por una entradera en una vivienda del sur provincial y que acumula un expediente de 2016 en la Justicia federal por infracción a la ley de drogas, pero que se ganó su fama a finales de los 80 cuando traficaba 100 kilos de cocaína por mes en Rosario.

Si bien los pesquisas no encontraron ni 20 gramos entre cocaína y marihuana, indicaron que la documentación que secuestraron en el operativo es importante para la pesquisa, que está a cargo del Juzgado Federal 4 de Marcelo Bailaque y del titular de la Fiscalía Federal 2, Claudio Kishimoto.

Además, en los allanamientos hubo 12 personas demoradas, entre las que se encuentran familiares directos de Pepón, de quienes se conocerá su situación procesal tras la indagatoria, aportaron los voceros relacionados con caso.

La investigación comenzó este año cuando el personal de la Dirección de Narcocriminalidad de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) por orden del magistrado federal Bailaque, y del fiscal Kishimoto, hicieron foco en la venta de drogas al menudeo con ramificaciones en Granadero Baigorria y en barrios de Rosario como Empalme Graneros, Ludueña Norte y Sur, Toba, 7 de Septiembre y también en Industrial.

Tres décadas en el mercado

A José Luis “Pepón” Salerno se lo nombra desde finales de los 80 como fundador de una banda narco que movía hasta 100 kilos de cocaína mensuales. Fue socio de Jorge Halford, que en medio de un juicio por drogas en 2011 aseguró que el mercado narco de Rosario y sus alrededores era manejado por los agentes antinarcóticos provinciales.

Con el tiempo, esta sociedad se rompió por una mejicaneada y en 1993 la magistrada federal Laura Cosidoy señaló a Pepón como jefe de la banda dedicada al narcomenudeo, que también se encargaba de hacer el enlace con las fuerzas policiales.

Esa causa tomó repercusión nacional por las amenazas que sufrió la jueza, que terminaron con una balacera a su casa y que tuviese que movilizarse con un chaleco antibalas. Además a partir de allí, denunció a varios policías por complicidad.

Ahora, Pepón tiene 64 años y está detenido en la Unidad 11 de Piñero desde 2018 por una investigación de la Justicia provincial que lo sindicó junto con otro histórico del crimen local, Carlos Segundo Marquardt (Carlitos, quien a sus 74 años tiene pedigrí de ladrón de vieja escuela, dedicado a blindados y bancos), como líderes de una banda dedicada a entraderas. Estaban sospechados por cuatro golpes en viviendas de ciudades del sur y centro de la provincia, pero sólo les probaron desvalijar una casa en Casilda.

Ese 20 de diciembre de 2018, Pepón cayó en su vivienda de Rossini al 1300 mientras que a Carlitos lo atraparon en la suya, ubicada en Marcos Paz al 3100. Esta dupla ya había estado en la mira por un asalto a una estancia Los Cardos donde fue asesinado el capataz en 2012.

Con información de El Ciudadano.