La chocotorta fue elegida como la segunda mejor torta de chocolate del mundo en un ranking de TasteAtlas, detrás del kladdkaka de Suecia. El reconocimiento puso nuevamente en primer plano a una preparación argentina que combina galletitas de chocolate, dulce de leche y queso crema, sin necesidad de utilizar el horno.
El chef ejecutivo Sergio Moro destacó que la clave de su éxito está en la facilidad de preparación y en su capacidad para adaptarse a distintas ocasiones. «Es rica, es simple, es práctica. La podés preparar en cualquier momento», señaló.
El cocinero explicó que, a diferencia de otras tortas, no requiere elaborar un bizcochuelo ni controlar su cocción. Esa característica permite que personas sin experiencia en pastelería puedan preparar un postre para compartir y, según consideró, ayudó a convertirla en un clásico de cumpleaños y reuniones.
Moro también resaltó su presencia en la gastronomía profesional. «En las cartas de los restaurantes casi que pasa a ser obligada, como el flan», sostuvo, al describir el lugar que ganó entre las opciones de postres.

Otro de los aspectos que destacó fue su versatilidad. La misma preparación puede llevarse en una fuente a una reunión familiar, servirse en una copa en un restaurante o presentarse con velitas para celebrar un cumpleaños.
«Para mí también atravesó las barreras sociales», afirmó. Según explicó, la posibilidad de cambiar la presentación sin modificar la idea central de la receta contribuyó a extender su consumo en distintos ámbitos.
Durante la entrevista, el chef recordó además el origen publicitario de la chocotorta, vinculado con Marité Mabragaña y una estrategia que reunió a dos marcas. La creativa desarrolló la receta, el nombre y la campaña conjunta de las galletitas Chocolinas y el queso crema Mendicrim.
Frente a las críticas que recibe por su sencilla elaboración, Moro defendió su incorporación a la cocina cotidiana de los argentinos y comparó su arraigo con el de la empanada.
«No hay uno que no diga: ‘En casa yo hago la mejor chocotorta del mundo'», expresó. Para el chef, esa apropiación de la receta y la posibilidad de compartir algo hecho con las propias manos son parte central de su popularidad.
Informe de Mauricio Conti para Cadena3 Argentina