Una fábrica de Esperanza recibió un encargo tan particular como simbólico: construir el sillón que utilizará el papa León XIV durante su visita a la Basílica de Luján.
El trabajo fue confiado a la empresa a través de un cliente de Luján que mantiene contacto con personas vinculadas a la Basílica de Luján. La propuesta sorprendió a Gustavo Mehring y a su equipo, que decidieron asumir el desafío y comenzaron a trabajar sobre un diseño tomado como referencia de una pieza que se encuentra en el Vaticano.
En diálogo con LT9, Mehring contó cómo surgió el pedido y explicó las características que tendrá el particular sillón que será utilizado durante la visita del Papa.

Un diseño inspirado en un sillón del Vaticano
Para comenzar con la fabricación, la empresa recibió como referencia un sillón ubicado en el Vaticano, además de algunas medidas aproximadas y pautas relacionadas con el diseño.
A partir de ese modelo, los trabajadores de la fábrica de Esperanza incorporaron algunos detalles propios para darle a la pieza una identidad particular.
“Surgió la necesidad de la construcción de un sillón para la venida de León XIV”, explicó Mehring, quien también destacó el significado que tiene para el equipo haber recibido un encargo de estas características.
“Hay por ahí piezas, molduras que por ahí le ponemos la impronta nuestra también”, contó el referente de la empresa.
El sillón tendrá aproximadamente 1,25 metros de altura, por lo que será más alto y ancho que un modelo convencional. La estructura será realizada en madera de guatambú, una especie que la fábrica utiliza habitualmente en sus trabajos.
La base tendrá un formato tipo trineo, mientras que las patas inferiores contarán con molduras. En la parte superior se incorporará una pieza tallada a mano que sobresaldrá por encima del respaldo.
La terminación será especialmente cuidada: el sillón estará tapizado en pana blanca y tendrá detalles dorados, de acuerdo con las características solicitadas para la pieza.
Un trabajo artesanal para una ocasión especial
Si bien Mehring explicó que la fabricación no representa una gran complejidad desde el punto de vista técnico, el armado y las terminaciones requieren un trabajo minucioso y artesanal.
“No es un proceso tan complejo, pero el tema del armado de las piezas, todo lo que es un trabajo manual, artesanal, sí lleva su trabajo”, señaló.
La elección del guatambú también responde a las características de la madera con la que trabaja habitualmente la empresa. Según explicó Mehring, se trata de un material resistente y que permite obtener una buena terminación cuando la pieza será posteriormente pintada.
La entrega del sillón está prevista para mediados de octubre, antes de la visita de León XIV, con el objetivo de que la organización de la ceremonia pueda disponer de la pieza con anticipación y completar todos los preparativos.

La primera experiencia de este tipo para la fábrica
Para el equipo de la empresa, el encargo representa además una experiencia inédita. Es la primera vez que reciben un pedido de estas características y con una carga simbólica tan importante.
“Es la primera vez que nos sucede esto de encarar algo tan importante, por lo menos para nosotros, para el sentimiento nuestro de familia”, expresó Mehring.
El trabajo tendrá carácter de donación, aunque la fábrica no mantiene un vínculo directo con la Basílica de Luján. El pedido llegó a través de los clientes que se contactaron con la empresa de Esperanza para llevar adelante la fabricación.
Mientras avanza el trabajo, el equipo registra imágenes de las diferentes etapas de construcción y tiene previsto compartir el resultado final una vez que el sillón esté terminado.
Incluso surgió una propuesta que entusiasma especialmente a la empresa: realizar una réplica del sillón para exhibirla en Esperanza, como recuerdo de un trabajo que quedará ligado a una visita del Papa y a una experiencia inédita para la fábrica santafesina.
Gentileza UNO Santa Fe