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La asesina de Damián Strada pidió domiciliaria pero el juez ordenó que siga en la cárcel

Un fallo judicial rechazó esta semana el pedido de prisión domiciliaria de la mujer detenida por el homicidio de Damián Strada, el empleado comunal de María Luisa que fue asesinado en 2025 en un descampado de la ciudad de Laguna Paiva, a 40 kilómetros de la ciudad de Santa Fe.

Se trata de Lourdes Tacundo, la mujer que junto con Alessandro Robert, se encuentra imputada como coautora del homicidio triplemente calificado de Strada en el marco de una causa que dirige el fiscal del departamento Las Colonias, Alejandro Benítez y en la cual es querellante el abogado Iván Carrión.

El miércoles pasado, su defensa pidió tramitar la causa judicial que la tiene de manera preventiva en prisión bajo una modalidad de arresto domiciliario. Tal pedido, se fundamentó en que la mujer en dos oportunidades intentó quitarse la vida y además tiene una hija de 5 años a su cargo.

Damián Strada, la víctima del caso. 

La solicitud fue rechazada por juez penal Sebastián Szeinfert que ratificó su encarcelamiento pero a su vez ordenó ahondar en informes psiquiátricos de la mujer y en el lugar donde se encuentra detenida actualmente.

Tanto Tacundo como Robert se encuentran acusados de haber matado a Strada tras ejecutar un plan común. Según logró reconstruir la Fiscalía, la víctima —un empleado comunal— se encontró durante la noche del pasado 13 de septiembre con los imputados, quienes le exigieron bajo amenazas la entrega de dinero mediante transferencias bancarias. Tal situación desesperante llevó al empleado comunal a llamar a contrarreloj a familiares y amigos para solicitarles un préstamo.

El momento en que peritos de la Policía de Investigaciones subían el cuerpo del fallecido para trasladarlo a la morgue judicial.

Pasada la medianoche, los acusados y la víctima se trasladaron hasta un descampado de la localidad de Laguna Paiva, ubicado a la altura del kilómetro 30 de la ruta provincial 2. Allí, según la hipótesis que manejan los investigadores, el empleado comunal fue asfixiado con un cinto. No conformes con el ataque, rociaron su cuerpo con combustible y lo prendieron fuego para intentar borrar huellas.

Posteriormente, Tacundo y Roberts regresaron a la zona urbana de Laguna Paiva, aunque horas más tarde volvieron al lugar del hecho en bicicleta para constatar el estado de la escena.

Según establecieron los peritajes tecnológicos, el teléfono celular de Strada fue sustraído por sus matadores tras el crimen. Al día siguiente, el dispositivo fue activado con un chip que pertenecía a Roberts.

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