Un domingo que arrancó con sorpresa y preocupación en Sauce Viejo. La tranquilidad de la mañana se rompió cuando, cerca del mediodía, un pescador hizo un hallazgo que nadie esperaba: el cuerpo sin vida de un hombre flotando en el río Coronda, justo a la altura de la Bajada Chiji.
El reloj marcaba las 12.36 cuando el pescador, impactado por la escena, decidió llamar al 911. La noticia corrió rápido y no tardó en acercarse gente al lugar, todos con la misma mezcla de asombro y preocupación. La orilla se llenó de vecinos y curiosos, mientras el rumor del hallazgo se hacía cada vez más fuerte.
Al recibir el aviso, la policía llegó enseguida al sector comprendido entre las calles Estrella Federal, Alerces y Aromos, en el barrio Newbery. No estaban solos: también se sumó personal especializado para trabajar en la recuperación del cuerpo, en un operativo que mantuvo en vilo a toda la zona.

Identificación del cuerpo
Conforme a la complexión física y la vestimenta del cuerpo, que se encontraba en estado de descomposición, los investigadores establecieron que pertenecería a Carlos María Ezpeleta, de 79 años, de quien se ignoraba el paradero desde la madrugada del martes, cuando abandonó su automóvil particular sobre el viaducto Oroño.
La última imagen de Ezpeleta, de 79 años, quedó registrada en inmediaciones de su vivienda particular a las 4.28, cuando salió al mando de su vehículo. Luego, durante la reconstrucción de las imágenes de las cámaras de videovigilancia, el chofer de un colectivo de línea observó a un hombre dirigirse hacia la parte trasera del viaducto.

Denuncia, búsqueda y hallazgo
Una vez realizada la denuncia por el vehículo detenido y sin ocupantes en el habitáculo, y a partir del número de patente, en las primeras horas de la mañana pudieron establecer la identidad del propietario. Entonces, la Policía se comunicó con la familia de Ezpeleta, que confirmó la ausencia de Carlos María y que el vehículo hallado era de su propiedad.
Luego, los familiares realizaron la denuncia por pedido de paradero. A partir de entonces, pesquisas de la Policía de Investigaciones (PDI) Región I reconstruyeron el derrotero de Ezpeleta al mando de su vehículo desde su vivienda hasta el viaducto Oroño.
Desde la madrugada del martes no se tuvieron noticias sobre su paradero, hasta que finalmente fue hallado en la media tarde de este domingo en aguas del río Coronda, a la altura de Bajada El Chiji, donde trabajaban el médico de la repartición policial y agentes del área Científica de la PDI.