Los camiones detenidos configuran por estas horas la postal en las rutas y accesos a puertos y terminales de carga de todo el centro del país. Los bloqueos comenzaron este lunes en Bahía Blanca, y, ante la falta de acuerdos, tuvieron réplicas en la zona núcleo bonaerense, en Córdoba, Santa Fe y hasta en La Pampa.
El reclamo es unívoco: los transportistas de granos aseguran estar “trabajando a pérdida” tras los aumentos en el precio del gasoil y piden acordar un ajuste tarifario. El condimento extra lo aporta el inicio de la cosecha gruesa, demorada primero por condiciones climáticas y ahora por esta medida iniciada por camioneros autoconvocados.
Desde las gremiales, por su parte, la decisión por el momento fue evitar convocar a un paro general e insistir “por los canales normales”. Tras una reunión fallida en la mesa bonaerense, mañana el diálogo en Córdoba y sin cambios en el reclamo, que es que haya un piso de incremento de entre el 15 y el 18%.
“Este no es un paro, se están frenando los camiones porque es imposible moverlos con estas tarifas”, aseguró en diálogo con Bichos de Campo el secretario general de la Federación Argentina de Transportistas de Cargas (Fatrac), Pablo Trapani.

En efecto, gran parte de las movilizaciones y “asambleas” que se están llevando a cabo en las rutas, puertos y terminales de carga son atribuidas a decisiones de autoconvocados. La postura de las distintas entidades del sector fue la de apoyar este reclamo pero evitar llamar, por el momento, a otras medidas de fuerza, como el corte de rutas.
Todo depende, indican, del resultado que se obtenga de las pocas instancias de negociación que quedan en pie y, mientras tanto, algunas entidades ya publican sus propios cuadros tarifarios para marcar la cancha.
Entre enero y abril, y fruto del conflicto armado en Medio Oriente, se estima que el precio del gasoil escaló por encima del 25%. “Viajando al puerto se pierde plata”, señalan los transportistas de granos, que piden que se ajuste al menos un 15% el cuadro tarifario para absorber ese salto.
La cuestión es que, desde que se decidió la eliminación (en septiembre del 2025) de las tarifas de referencia y la mesa de negociación interjurisdiccional, el transporte de cargas define sus precios en los únicos dos espacios aún vigentes, la mesa bonaerense y la cordobesa.
Este lunes, en la reunión con representantes de Carbap y de los acopiadores, no hubo entendimiento mutuo. “En principio, el campo no ofrecía nada y después se habló de un 10%, pero eso no alcanza”, aseguró Trapani. Se espera que esa negociación siga adelante la próxima semana.

Entretanto, este mediodía los representantes del sector tenían pautado reunirse en Córdoba, pero, ante la ausencia del ruralismo, el encuentro pasará para mañana, en medio de una escalada de tensión. “El descontento es total, y no es fácil mantener a los muchachos tranquilos. Por eso queremos que se resuelva rápido”, agregó el dirigente.
El conflicto estalla en un momento sensible para la producción agropecuaria, cuando precisamente es necesario trabajar a contrarreloj para levantar la cosecha, y tras varios días desfavorables en términos climáticos. Por ello, desde la Cámara de Puertos Privados Comerciales, la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara-Cec) y el Centro de Exportadores de Cereales manifestaron una “profunda preocupación” ante la medida de fuerza.
“Si bien entendemos el planteo de fondo, la falta de acuerdo y el rechazo de la propuesta ofrecida está afectando el desarrollo de la logística en plena cosecha. Esto representa graves inconvenientes como retrasos de embarque, incumplimientos de contratos con el exterior e imposibilidad en el ingreso de divisas a nuestro país”, señalaron las entidades en un comunicado conjunto, que además llama a “agotar las instancias de diálogo” en forma urgente para resolver el conflicto.
En la vereda de enfrente, desde las entidades que nuclean al sector transportista aseguran tener las mismas preocupaciones que el sector cerealero, pero exigen que se haga una propuesta a tono con su pedido. “Este no es un escenario para una medida de fuerza. Queremos es que esto se resuelva con sentido común: se movió un insumo y se debe actualizar el precio. Es sólo eso”, señaló el dirigente de Fatrac, que asegura que, tras varios años malos, en el sector hoy más que nunca se necesita salir a la ruta.
“Estamos todo el año esperando este momento, pero así como están las cosas, si viajás perdés plata. Los camioneros no están hablando con la panza llena, están hablando con el camión destruido, y por eso se necesita un acuerdo urgente”, concluyó Trapani.
Por Bichos de Campo