Un nuevo ataque de perros volvió a generar preocupación en la ciudad de Santa Fe. Esta vez ocurrió en barrio Guadalupe Oeste, donde un caniche de apenas ocho meses murió luego de ser atacado por dos perros de raza pitbull.
El hecho ocurrió el viernes por la mañana, cuando la madre de la familia sacaba la basura frente a su casa. En ese momento, según relató la dueña del animal, los perros salieron de una propiedad cercana y se abalanzaron sobre el cachorro. “Cuando mi mamá se dio cuenta, los perros ya lo tenían en la boca”, contó la joven.
Según relató, los animales pertenecen a un vecino que alquila habitaciones dentro de su propiedad. Cada vez que el portón se abre para que entren o salgan los autos, los perros salen a la calle. En esta ocasión, el ataque fue inmediato.
Con la ayuda de un inquilino lograron separar a los animales y rescatar al caniche, al que trasladaron de urgencia a una veterinaria.
Murió menos de 24 horas después
El cachorro, llamado Blanquito, presentaba heridas graves producto del ataque. Según les explicaron los veterinarios, tenía los intestinos inflamados y una mordida en la columna vertebral que comprometía seriamente su movilidad. El tratamiento implicaba internación y medicación permanente.
El costo rondaba los 90.000 pesos diarios, según contó la familia. Tras el ataque, los dueños del animal intentaron hablar con el propietario de los pitbull para que se hiciera cargo de los gastos veterinarios. Sin embargo, aseguran que no obtuvieron respuesta.
“Le pedimos que nos ayude a pagar la veterinaria porque si no el perro se iba a morir. Pero no nos contestó nada y no nos dio plata”, relató la joven.
A pesar de los esfuerzos y de la ayuda de vecinos para afrontar los gastos, el animal no resistió. Murió alrededor de las 3 de la madrugada del sábado, menos de 24 horas después del ataque: “Si sobrevivía no iba a poder caminar más y tendría que alimentarse con líquido toda la vida”, explicó.
La familia asegura que no se trata de un hecho aislado. Según afirmaron, los mismos perros ya habrían protagonizado otros ataques en la zona. Además, aseguraron que la policía no les brindó respuestas mayores y le dijeron que era «voluntad del dueño si quería pagar la veterinaria».