En las últimas horas, se produjo un tenso cruce entre trabajadores de Lácteos Verónica y uno de los dueños de la empresa en Totoras, provincia de Santa Fe. La situación se torna crítica, con un mínimo de 700 puestos de trabajo en riesgo. Marcelo Muzzio, delegado de los trabajadores, expresó: “La planta de Clason está parada por completo desde el 10 de enero, y nos dejaron sin transporte”.

Muzzio relató en Radioinforme 3, por Cadena 3 Rosario, que el encuentro con el dueño se dio de manera casual, ya que se enteraron de su presencia en Totoras por una reunión con productores de campo. “Lo esperamos y no nos quiso atender. Fue un momento tenso”, afirmó el delegado, quien agregó que “las plantas están prácticamente paralizadas y no hay producción propia”.
Desde el 10 de enero, la planta de Clason se encuentra inactiva, y Muzzio denunció que “se han ocupado de sacar su propia leche” y que están entregando a otra empresa láctea. “Hoy se está yendo la última mercadería para Buenos Aires y no tenemos más nada”, indicó. Además, los trabajadores enfrentan deudas salariales, con sueldos de diciembre y aguinaldo aún pendientes.

Muzzio destacó que “esta empresa siempre estuvo productiva y exportó”, pero ahora la situación es alarmante. “Hay compradores interesados en Verónica y pedimos que la vendan, porque hay gente dispuesta a ponerla en marcha de nuevo”, comentó. El delegado también mencionó que el Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe convocó a los trabajadores para evaluar la situación. “Nos hacemos 200.000 preguntas por día”, dijo Muzzio, refiriéndose a la falta de claridad sobre el futuro de la empresa. “Hoy, la angustia y la tristeza son palpables. Estamos esperando una solución”, concluyó.