Una profunda preocupación atraviesa al sector lácteo en Santa Fe. La tradicional empresa Lácteos Verónica, dedicada a producir leche, quesos y yogures, enfrenta una crisis financiera que la dejó al borde del colapso. Según estimaciones de los propios productores, la compañía acumula una deuda cercana a los u$s 60 millones, gran parte vinculada al pago por materia prima entregada y nunca abonada.
El conflicto, que se arrastra desde hace varios meses, se agravó en las últimas horas con el reclamo conjunto de unos 150 productores de leche que abastecen a la planta. Los tamberos denuncian que la industria retiró la leche, la industrializó y la comercializó, pero no cumplió con los pagos acordados.

El impacto se siente con fuerza tranqueras adentro. El tambo es una actividad que requiere trabajo diario y reinversión permanente, por lo que sostenerse depende directamente de la venta cotidiana de leche. Sin cobrar su producción, muchos productores quedaron asfixiados financieramente.

La crisis ya empezó a tener consecuencias concretas: tamberos que entregaron su producción durante los últimos tres meses se vieron obligados a cerrar sus establecimientos. Algunos decidieron reconvertir sus campos a la siembra de cultivos, tras acumular deudas que -en algunos casos- alcanzan hasta 900 millones de pesos, según informó el sitio iProfesional.
De acuerdo a la información recopilada entre los perjudicados, del total de la deuda estimada, alrededor del 30% corresponde a los productores de leche. El resto se distribuye entre obligaciones con el transporte, proveedores, empleados y otros compromisos financieros de la empresa.
La situación dentro del grupo de tamberos es muy desigual. Como explicó una productora en declaraciones al mismo medio: «Tenés al que le deben 20 millones (de pesos) como a mí y al que le deben 900 millones».