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Un queso hecho por estudiantes santafesinos competirá en el Mundial de Suiza

«Estamos felices de poder representar a Venado Tuerto y a nuestro país”, dijo la directora del nivel medio, Mariela Anelo.

El Centro Agrotécnico Regional (CAR) de Venado Tuerto atraviesa un momento de orgullo y emoción colectiva: por primera vez, un producto elaborado íntegramente por sus estudiantes participa en el World Cheese Awards 2025, el campeonato mundial de quesos que se desarrolla en Berna, Suiza, y que reúne a más de 4.000 variedades provenientes de todos los continentes.

Cabe señalar que el World Cheese Awards se desarrolla anualmente en distintas ciudades del mundo y reúne a productores, minoristas, expertos gastronómicos y compradores internacionales. En esta edición, las catas se realizan durante tres jornadas, del 13 al 15 de noviembre, en los pabellones feriales de Berna, donde se exponen miles de muestras de quesos de todo el planeta.

Desde Venado Tuerto, los alumnos del CAR siguen el evento en vivo a través de las plataformas digitales oficiales del certamen. “Los chicos están muy atentos, se conectan a los vivos, observan el trabajo de los jueces y comparan sus procesos con los de otras regiones. Es un aprendizaje en tiempo real, que los entusiasma y los motiva”, destacó Anelo.

Producto artesanal con identidad educativa

El queso que representa al CAR es el sardo, una variedad que combina tradición artesanal, rigurosidad técnica y un fuerte componente educativo. Se elabora en la planta del colegio, con la participación de estudiantes de nivel primario y secundario, docentes de la especialidad y técnicos responsables del proceso productivo.

“Nuestros quesos tienen cero aditivos y cero conservantes”, explicó la ingeniera. “Por eso elegimos el sardo: es un producto que, por su baja humedad y su maduración prolongada, puede conservarse en el tiempo y viajar largas distancias sin riesgo de contaminación”.

Cada pieza fue producida bajo normas de calidad, higiene y trazabilidad que la institución sostiene como parte de su formación técnica. “Los alumnos participan en todas las etapas: desde el ordeñe y la pasteurización hasta el control de maduración y el envasado final”, agregó Anelo.

Producto artesanal con identidad educativa

El queso que representa al CAR es el sardo, una variedad que combina tradición artesanal, rigurosidad técnica y un fuerte componente educativo. Se elabora en la planta del colegio, con la participación de estudiantes de nivel primario y secundario, docentes de la especialidad y técnicos responsables del proceso productivo.

“Nuestros quesos tienen cero aditivos y cero conservantes”, explicó la ingeniera. “Por eso elegimos el sardo: es un producto que, por su baja humedad y su maduración prolongada, puede conservarse en el tiempo y viajar largas distancias sin riesgo de contaminación”.

Cada pieza fue producida bajo normas de calidad, higiene y trazabilidad que la institución sostiene como parte de su formación técnica. “Los alumnos participan en todas las etapas: desde el ordeñe y la pasteurización hasta el control de maduración y el envasado final”, agregó Anelo.

La escuela venadense ya es reconocida por sus productos de calidad

Una tradición educativa y productiva

El Centro Agrotécnico Regional, se ha consolidado como una institución modelo en la formación técnico-agropecuaria. En el caso de la producción láctea, los alumnos elaboran distintos tipos de quesos: mantecoso, pategrás, sardo y saborizados, además de manteca y dulce de leche, bajo la supervisión del cuerpo docente y técnico.

“Cada producto del CAR tiene una historia y un propósito educativo. Nuestros alumnos aprenden haciendo, con responsabilidad y compromiso. Es un aprendizaje con sentido”, destacó Anelo.

El orgullo de Venado Tuerto

El CAR comercializa sus productos en su tradicional granjita educativa de calles Punilla y Avellaneda, donde también ofrece visitas guiadas para instituciones, escuelas y público general.

“Siempre invitamos a la comunidad a conocernos, a recorrer la planta y ver cómo se elaboran los productos. Es una manera de compartir lo que hacemos y de seguir construyendo vínculos entre la educación y la producción”, sostuvo Anelo.

El certamen internacional continuará hasta este fin de semana y los resultados finales se conocerán el lunes. Mientras tanto, en Venado Tuerto, alumnos, docentes y familias viven con orgullo la posibilidad de haber llevado su trabajo —hecho con pasión y esfuerzo— a una vidriera mundial.

“Más allá de los premios, esta experiencia nos demuestra que una escuela puede producir calidad, innovación y orgullo. Nos abre al mundo y nos invita a seguir soñando”, concluyó la ingeniera.