La marca de indumentaria Kelme, que vistió a Colón desde junio de 2019 hasta diciembre de 2022, reclama que Colón no reconoció un excedente de prendas que le fueron entregadas a la institución a la finalización del contrato.
Dicha indumentaria fue facturada, pero desde la entidad Sabalera no se dio ninguna respuesta al respecto y lo pactado no se pagó en tiempo y forma. Frente a esto, la marca analiza iniciar una demanda que podría derivar en una nueva inhibición.
Recientemente, se encontraron prendas en el club que fueron vendidas en la sede, pero desde Kelme argumentan que el Club Atlético Colón no estaba autorizado para realizar dichas transacciones.
Gentileza Radio Sol